<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6330383768407814480</id><updated>2011-07-07T18:21:37.535-07:00</updated><category term='Armando'/><category term='rol'/><category term='invocación'/><category term='radionovela'/><category term='guerrero torpe'/><category term='Clérigo de rol'/><category term='Maya y Miyi'/><category term='Orugas Carroñeras'/><category term='guerrero de rol'/><category term='locutor'/><category term='César Augusto Anglas Rabines'/><category term='Roxana'/><category term='Carrion Crawler'/><category term='cirujano dentista'/><category term='Calabozos y Dragones'/><category term='Mago púrpura'/><category term='elfas mágicas'/><category term='clérigo desconfiado'/><category term='guerrero tonto'/><category term='Relato de rol'/><category term='Daysi Lazo'/><category term='Cuña de Magia'/><category term='Juegos de Rol'/><category term='Cuña mágica'/><category term='Contempladores'/><category term='Mago'/><category term='radioteatro'/><category term='Elfo Oscuro'/><category term='Cathy Gotuzzo'/><category term='purpura'/><category term='cuento'/><category term='Torre de Magia'/><category term='clérigo'/><category term='Melissa'/><title type='text'>Erase Una Vez</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Minos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08336895657678597853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SfmsvGd51ZI/AAAAAAAAAFA/geLZSJasz-I/S220/Cesar+en+Clinica+Azul+2.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>16</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6330383768407814480.post-4483588659715913569</id><published>2009-11-02T10:22:00.000-08:00</published><updated>2009-11-09T07:31:25.349-08:00</updated><title type='text'>Las Aventuras de Maya y Miyi</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/Svg1s6sNSHI/AAAAAAAAAGo/olMDM0OY8vA/s1600-h/Darth+Katsumi"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5402126798816102514" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 190px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/Svg1s6sNSHI/AAAAAAAAAGo/olMDM0OY8vA/s320/Darth+Katsumi%27s+Birth+-sin+letras.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/Su8luM2p7MI/AAAAAAAAAGY/iFHUcU7HVlo/s1600-h/Daysi-25-01-05++64+-ultra.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Capítulo Cuarto: El Arte de la Guerra. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Parte 1 de 3.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La tropa élfica llega casi sin aliento. No solamente es por el clima –que había cambiado súbitamente a un frío de invierno, con brumas y heladas que asaltaban como ladrones emboscados tras los árboles–, sino por el dolor moral de haber sido atacados ferozmente por un miembro selecto de su propio reino. La confusión que tenía Eldar, el lugarteniente preferido de Silvan, Glauco y la misma Maya, no podía ser aliviada ni siquiera por la vista del noble hogar de los elfos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos elfos asignados para proteger a Miyi también estaban consternados. Especialmente Giordos, el que había sido encantado. Desde luego, el influjo ya había desaparecido, pero de todas formas había quedado algo flotando en la mente de aquel soldado, que no lo dejaba hacer sus tareas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noticia del clérigo negro y su afán de dominar esas tierras ya se había extendido por la región, de tal forma que numerosos guerreros provenientes de otros clanes se habían dado cita desde la tarde y la noche. A la mañana siguiente, más que un ejército de elfos parecía una tropa variopinta pero verdaderamente temible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eldar pasó revista a sus tropas, entre elfos, humanos, semigigantes y enanos: aproximadamente seiscientos efectivos. El troll de las montañas, que se había perdido últimamente –quizás para comer y resguardarse– había vuelto a buscar a la hechicera Maya, y ella lo recibió con un caluroso abrazo que, entendido e imitado por la inmensa criatura, casi termina asfixiándola. El hada Selena también había estado ausente durante la noche, y se la veía conversando consigo misma, muy misteriosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya repasó las tropas montada a caballo, junto a Eldar. No le agradó mucho la presencia de los enanos en la coalición, pero por diplomacia prefirió no demostrarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eldar, en una mesa improvisada en el vestíbulo principal, al aire libre –para que pueda ser visto por los jefes de pelotón–, extendió el mapa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nuestros centinelas nos dicen que han visto movimiento de tropas orcas hacia el este, más allá del pantano, en donde se sabe que existe un Dun abandonado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Supuestamente ahí se deben estar reuniendo para atacarnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Pero por qué tan al este? –replicó Glauco–. ¿No sería mejor para ellos ir avanzando hacia el oeste?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No lo creo. No tienen ningún fuerte donde resguardarse. En cambio, nosotros tenemos al bosque que nos protege. Si ellos avanzaran sin más, llegarían agotados hasta donde estamos, y los venceríamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Entiendo. prefieren concentrarse, aunque sea en un lugar alejado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Así es. Para ser un humano, no eres tan malo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Glauco miró a Eldar sin decir nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Los atacaremos antes de que ellos lo hagan. Asedio, y victoria. Sobre todo porque ahora tenemos clérigos, y buenos guerreros...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos enanos alzaron la vista de la mesa. Eran robustos, con cascos aguzados y cuidadas barbas. Uno de ellos tenía la armadura de plata labrada, que parecía emitir luz en lugar de reflejarla. El otro, como la noche, vestía una armadura broncínea, pero que parecía negra de tanto haberla fatigado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sigfrido...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tarik... mucho gusto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya recibió sus saludos con una mezcla de asco y consideración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tarik nos ayudará con la asistencia; además de guerrero, también es clérigo, devoto de Moradin...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rostro de Maya no se alteró lo más mínimo. Era como si sólo recibiera la orden de ser cortés por un tiempo limitado hacia aquellos dos enanos enfundados en sus enormes armaduras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tarik pareció percibir la animadversión de la elfa, porque al instante replicó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Los enanos somos más útiles de lo que crees...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eso lo veremos –replicó la elfa, que no podía imaginarse un enano sin estar rodeado de miles de rocas y cavernas, con un pico, una pala, y un enorme barril de cerveza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kurt, el comandante de las tropas de Topacio y líder de la coalición humana, también estaba presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Sus hombres están listos, comandante?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Listos y esperando –fue la sonora respuesta de aquel hombrón de armadura acolchada, cuyos ribetes hacían juego con su cabello castaño oscuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Muy bien. ¿Alguna pregunta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sólo una aclaración –dijo Kurt, inclinándose de forma que nadie más que los presentes lo pudiera oír–... los mercenarios, desean quedarse a combatir, pero exigen todo lo que encuentren en el camino...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eldar dio un vistazo al grupo más heterogéneo, formado por una pareja de bárbaros, una mujer, aparentemente maga, un guerrero humano y un individuo delgado y de movimientos felinos, quizás un bribón de la ciudad de Topacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El elfo se dio la vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A nosotros no nos interesa el botín, si es que lo hubiera. Pueden venir y tomar lo que gusten, siempre y cuando no perjudique los intereses de la campaña en general, y de la coalición en particular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego se apartó de la mesa –el resto de los jefes lo siguió– e hizo un gesto para que se los mercenarios se aproximen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grupo, apenas se dio cuenta, avanzó hacia ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eldar les explicó las condiciones para que puedan acompañarlos. Todos escucharon muy atentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Aceptamos las condiciones del trato –dijo la mujer bárbara, con la aprobación del varón, apoyado virilmente sobre el mango de su espada–; no tendrán queja de nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez que se hubieron retirado, mezclándose con los demás guerreros, Eldar se volvió hacia sus camaradas y les dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esto no será fácil. Los orcos podrán muy bien aliarse con otras razas oscuras así como nosotros nos estamos uniendo. Díganles a sus hombres que si alguien no se siente capaz de luchar hasta la muerte, que mejor se retire ahora. No será considerado un cobarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los enanos y Kurt escucharon en silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Salimos apenas terminen de abrevar los caballos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una figura vestida íntegramente de negro sale del misterioso pozo. En su rostro, se alza el conocimiento de una verdad olvidada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se aparta unos pasos, hasta quedar rodeada por las hojas de otoño. De pronto, una brisa la envuelve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un libro circular, de lomo contínuo, surge frente a ella, suspendido en el aire. Bascula levemente, y sus páginas parecen respirar el aire del bosque. Luego, desaparece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La figura sonríe, y eleva los brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al instante, una esfera negra la envuelve. Como una diosa victoriosa –que se deja ver sólo para las criaturas de aquella arboleda– gira un poco el cuello alabastrino y cierra los ojos. La esfera se eleva por los aires, junto con ella, rumbo a lo desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya estaba muy preocupada en pasear con su troll montañés, que husmeaba detrás de cada árbol y cada arbusto con tierra removida. La visión no podía ser más contrastante. Por un lado, una figura delicada, que se mezclaba con el aroma del bosque, casi formando parte del viento, como era su costumbre. A su lado, un gigantesco humanoide que hundía la tierra firme, con brazos tan gruesos como los troncos que estaba registrando. Su agudo olfato estaba haciendo maravillas. Ya había desenterrado tres trufas que sorprendieron a la hechicera por su tamaño y jugosa pulpa. Sin embargo, el troll mismo emanaba un olor sumamente penetrante. Maya hacía todo lo posible por parecer cortés y no taparse la nariz. Pero el cariño que le tenía, sumado al espectáculo que significaba ver su salvaje conducta para ir detrás de su alimento, hacía que el paseo valiera la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los demás miembros de la coalición la miraban sorprendidos, especialmente el grupo de los bárbaros, que creían que los elfos no se mezclaban con los humanoides, y mucho menos con trolls apestosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un grupo de guerreros humanos llegaron desde el este, a caballo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Señor, tenemos noticias acerca del Dun –dijeron sin desmontar siquiera–; una fuerza de dos mil orcos están reuniéndose en este momento para defenderlo frente a un posible asedio por parte nuestra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No importa que seamos seiscientos –dijo Eldar, acompañado de Glauco y Kurt–; nuestros arqueros son de lo mejor que hay en esta tierra. Podremos rebajarlos antes de entrar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Por otro lado –se apresuró a completar Kurt–, mi heraldo dice que ha salido de Topacio un destacamento de refuerzo. Son de un tipo muy especial, ya lo verán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eldar se le quedó mirando sin saber qué decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Muy bien –dijo al fin, intentando averiguar de qué se trataba–; toda ayuda será bienvenida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tenemos que apresurarnos entonces, antes de que el Dun sea invencible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- De acuerdo. Se acabó el descanso. En marcha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Miyi ya es nuestra –dijo una voz en las sombras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Excelente, Cronos. ¿La carreta ya está lista?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- He enviado a mis mejores orcos para que la capturen. El resto es cosa tuya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No te preocupes. Mi disfraz ya está casi listo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las hojas parecían no caer nunca. Se desprendían, giraban y giraban, flanqueadas por árboles inmensos, pero al llegar al círculo formado por aquel caballo rojo y la mujer vestida de negro, inexplicablemente, los rodeaban y giraban en torno a ellos, como si de pronto hubieran adquirido vida. Una de ellas siguió girando y girando mucho después de aquella conversación, hasta que fue advertida por el hada Selena, quien se encontraba sobrevolando los alrededores del Dun, por si acaso encontraba algo digno de contarse. Inmediatamente sujetó la hoja con sus dos manitas, y sopló suavemente sobre ella. Del polvo desprendido –finísimo, casi imperceptible–, se oyeron estas últimas voces:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y los esqueletos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Paciencia, los estoy juntando. ¿Olvidas que también tengo ese poder?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Dun era impresionante. Si bien es cierto que había estado abandonado desde que los hombres perdieron sus batallas contra las fuerzas del caos, la madera era de tan buena calidad que aún se mantenía firme. Un rastro en la tierra frente a la entrada revelaba que ya había sido abierta y vuelta a cerrar por tropas no humanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los arqueros elfos tomaron inmediatamente posición en los árboles que dominaban la entrada. Sin embargo, cuando Eldar, Maya, Glauco y Kurt se volvieron hacia ellos para averiguar lo que veían, los sorprendió su respuesta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Señor, no se ve movimiento dentro del Dun...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Puede que estén escondidos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, es probable. Deben estar muy pegados contra las paredes y la parte posterior del portón principal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya entrecerró los ojos. “¿Cómo pueden esconderse tantos sólo pegados a las paredes?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No hagan nada hasta que despleguemos las tropas para rodear la fortaleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eldar se volvió hacia sus aliados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Puede ser una trampa. Propongo un destacamento de observación que se deslice rápidamente por la parte posterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo me ofrezco como voluntario –dijo Tarik, acomodando su brioso mazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo iré con él –contestó Glauco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien. Yo iré también –completó Maya, saliendo de sus pensamientos–; no se diga que un elfo y un enano no se pueden ver...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tarik sonrió debajo de su barba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dígame cuál es su plan, maestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miyi se encontraba flotando en un lugar sin dimensión, sin tiempo. De la negrura más absoluta que la rodeaba, se distinguía una forma aún más negra, humanoide, definida sólo por su maldad y un ligero gesto de su liviano perfil, y con voz audible sólo para aquella maga elfa, rodeada de su esfera negra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El engaño es fundamental para nuestros propósitos. Así es que demoraremos a la tropa de elfos, humanos y enanos que trata de vencernos. Su largo camino hacia el Dun los ha agotado, pero quiero que sigan movilizándose, quiero que mueran de puro agotamiento. Mientras tanto, debes colaborar para ejecutar la segunda parte del engaño, que debe ser decisivo. Morgana será rescatada y llevada al corazón del enemigo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ah, se llama Morgana”, pensó ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ...pero antes de eso, te encargo las tropas del Dun. Haz lo que quieras. pero recuerda: debes retrasarlos. Engañar. El engaño es la mitad de la batalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, maestro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fortaleza se mantuvo silenciosa por un buen rato. Luego, un sonido como de arcos tensándose. La tropa se recogió aún más en la maleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué no atacamos? –preguntó un mercenario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sería una tontería –respondió Kurt, ceñudo–; anda, trata de subir la empalizada... te traspasarían como a un cerdo antes de llegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grupo de avanzadilla, mientras tanto, se escurría por los arbustos. Ya casi llegaba a la parte posterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es extraño... tanto silencio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, parece que quieren que nos confiemos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Quizás quieran hacer tiempo para reforzarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eso es lo que vamos a averiguar... precisamente ahora...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya daba vueltas la cabeza cada cierto tiempo, temerosa de que su troll lo echara todo a perder, saliendo de pronto del bosque y corriendo alegremente hacia ella. Pero para fortuna de la elfa, no sucedió nada de eso. Al contrario, todo el lugar se sumió en un silencio de muerte. El trío varias veces estuvo a punto de volverse por la opresión que eso causaba. Porque se trataba de un silencio premeditado, no natural. Ni siquiera las aves estaban ahí. Como si hubieran desaparecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, la opresión terminó. Un sonido muy familiar –el de cientos de guerreros moviéndose con sus espadas, armaduras y pertrechos–, se hizo patente apenas iniciaron la curva final de la empalizada. Maya hizo un gesto de alto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Son tropas orcas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo que pensábamos. Se están reforzando con tropas y están haciéndonos perder el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero, ¿cómo es que no los oímos desde el frente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fácil. Un silencio lo suficientemente fuerte y bien ubicado puede hacer maravillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero de inmediato pensó en qué mago o maga podría tener preparado un silencio de tanta magnitud. O sería un pergamino. Igualmente, alguien tendría que leerlo. “¿Miyi?” se oyó decir la hechicera. “¡No, imposible!”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vamos, tenemos que avisar al resto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- De acuerdo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6330383768407814480-4483588659715913569?l=minoseraseunavez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/feeds/4483588659715913569/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6330383768407814480&amp;postID=4483588659715913569' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/4483588659715913569'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/4483588659715913569'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/2009/11/las-aventuras-de-maya-y-miyi.html' title='Las Aventuras de Maya y Miyi'/><author><name>Minos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08336895657678597853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SfmsvGd51ZI/AAAAAAAAAFA/geLZSJasz-I/S220/Cesar+en+Clinica+Azul+2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/Svg1s6sNSHI/AAAAAAAAAGo/olMDM0OY8vA/s72-c/Darth+Katsumi%27s+Birth+-sin+letras.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6330383768407814480.post-2989486007992562789</id><published>2009-10-15T06:56:00.000-07:00</published><updated>2009-10-15T07:09:12.411-07:00</updated><title type='text'>Las Aventuras de Maya y Miyi</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/StcsaVAs_TI/AAAAAAAAAGQ/V1gAZKaya9E/s1600-h/Cathy+y+Daysi+artÃ&amp;shy;stico+crop+III.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5392827909627772210" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 237px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/StcsaVAs_TI/AAAAAAAAAGQ/V1gAZKaya9E/s320/Cathy+y+Daysi+art%C3%ADstico+crop+III.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Capítulo Tercero: La Toma de Miyi.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Segunda Parte.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Miyi piensa en todo esto mientras su enorme herida cierra misteriosamente y es conducida al exterior por la entrada sinuosa. La luz finalmente les da la bienvenida, pero está plagada de agua, de gruesas gotas de lluvia que caen desde antes de llegar a la salida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Por acá! –les dice Eldar, apresuradamente–; ¡es una terrible tormenta!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los elfos habían estado ocupados desde que ingresaron por el pozo. Varias tiendas de campaña se alzaban alrededor del claro, y a pesar del viento que corría apenas ondeaban de lo recias que eran. Eldar, Glauco, Maya y Miyi ingresaron en una tienda especialmente preparada para recibirlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Esta tormenta comenzó al poco tiempo que ingresaron! Esto me huele raro. Maya, por favor...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya cierra los ojos y extiende sus manos hacia la salida de la tienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es una tormenta mágica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me lo imaginaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miyi estaba con los ojos fijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Quién podrá estarla produciendo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ni idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esto se está poniendo feo. Mejor regresamos al reino elfo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, estoy de acuerdo contigo. Ya pensaremos en cómo descender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Glauco y Eldar salen de la tienda para alistar los caballos. Miyi, al verla a Maya, recuerda su misión, el pergamino que le hiciera entrega Silvan, el rey elfo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Maya! Escúchame bien...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya estaba por averiguar la intensidad mágica de la tormenta, pero el tono de voz de Miyi la hizo desistir de su propósito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eh... el rey elfo, nuestro rey elfo, Silvan, me encargó que te entregara un pergamino que sirve para extraer el espíritu del clérigo negro que se encuentra en el caballo rojo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya comprende entonces la tardanza de aquella noticia, y levanta su báculo en señal de contrariedad. Miyi se lo baja con la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ...que debe decirse volando, sobre una roca elevada, como la que hallamos en el pantano, es decir, en los límites entre el pantano y el bosque, creo, bueno, lo cierto es que...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya vuelve a subir su báculo, apuntando al pecho de Miyi. Ella lo vuelve a bajar. Maya lo vuelve a subir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ...sé que me olvidé de decirte todo esto, pero cuando llegué los encontré peleando con esos zombies y con todo el jaleo... ¡ya no me levantes el báculo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los poderosos brazos de Miyi salieron disparados sobre los de Maya, inmovilizándola. La hechicera, de la sorpresa –y de la fuerza demostrada de pronto por su amiga, que hasta entonces siempre había sido tan dulce y femenina–, abrió aun más sus ojos avellanados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ...te llamé para que subieras en la roca, porque tú sabes hacer el conjuro Volar y yo no, recién entonces lo recordé, pero cuando llegaste después me olvidé... si me olvidé fue mi culpa, pero no es para estarse con esas cosas, de todas formas ya te lo dije... ¡y no me interrumpas cuando te hablo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya seguía en silencio. En realidad, no comprendía cómo había podido hablar –ni qué decir interrumpirla– con la boca cerrada. Pero se trataba de Miyi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya sale de la tienda con el pergamino en su bolsa de cuero. Miyi sale un poco después, pero, en lugar de montar en uno de los caballos, se queda quieta mirando la entrada del pozo, sin hacer caso de la lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Miyi, vámonos –le dice Maya, dulcemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, yo me quedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los caballos ya estaban en formación. Eldar, impaciente, observa la escena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué sucede?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No quiere irse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eldar y Glauco desmontan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vamos, Miyi, por favor. Tenemos que regresar. Esta tormenta sólo anuncia dificultades. No podremos hacer nada si comienzan a caer los truenos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dicho y hecho, un resplandor monstruoso y luego un tremendo estampido se oyó en la distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No; me quedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Glauco y Eldar suspiraron. Maya se apartó con ellos un corto tramo, y les dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ustedes la distraen y yo la reduzco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mejor que sea al revés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tres giran y se dirigen hacia la absorta Miyi, que no puede dejar de mirar el pozo pequeño, lleno de lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Miyi, entiéndeme, no podemos enfrentarnos en estas condiciones...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al instante, Glauco y Eldar se precipitaron sobre ella y la redujeron. Miyi forcejeó inmediatamente, usando todas sus fuerzas, pero ésta vez sí fue inútil. Un momento después ya se encontraba maniatada y amordazada –porque gritaba como una condenada–, y colocada en la grupa de uno de los caballos blancos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los relámpagos comenzaron a afinar su puntería. Varios elfos cayeron calcinados. El grupo se hizo lo más compacto posible y atravesaron los lugares más frondosos. Maya, en su calidad de única hechicera del grupo, y a pedido de Eldar, hizo su Esfera de Protección contra el Mal, pero –como ella misma lo sabía–, ésta no fue suficiente para protegerlos a todos, y vio con mucho dolor cómo caían sus compañeros víctimas de los relámpagos que los buscaban con mágica saña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lluvia no había dejado resquicio de ropa ni pliegue sin recorrer. La humedad estaba haciendo presa de los elfos. Los cascos de los caballos resbalaban sobre el suelo fangoso. Glauco y Eldar temían por la moral del grupo. Pero los elfos continuaban, estoicos. Detenerse –aunque sea un instante, para enterrar a sus muertos– hubiera sido una locura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miyi continuaba forcejeando sobre la grupa del caballo, que la golpeaba. Un arete de color negro le estaba comenzando a crecer en la oreja izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sea por la dificultad de comunicarse debido al estruendo de los truenos y la lluvia, sea debido al terreno accidentado, lo cierto es que los esfuerzos de liberarse de Miyi dieron sus frutos: poco a poco comenzó a resbalar de la grupa del caballo, sin que el elfo que iba conduciéndolo se diera cuenta. Finalmente, en una pequeña subida, en que el caballo se inclinó hacia arriba con fuerza, Miyi cayó al suelo fangoso, completamente inadvertida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grupo continuó avanzando a toda la velocidad que le permitía el terreno y la tormenta, hasta llegar a los límites del reino elfo. Como por arte de magia, la tormenta desapareció. El grupo ingresó al patio principal formando un lago en las losetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Noble Silvan...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rey se encontraba con sus soldados en las escalinatas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ...hemos sobrevivido a una terrible tormenta puesta sin duda por algún mago poderoso, y aunque comenzamos venciendo a sus tropas, tuvimos que regresar a nuestro reino para recobrar fuerzas... pero no se preocupe, que ya conseguimos dar con el refugio del clérigo negro...&lt;br /&gt;- ...así es –continuó Maya–, y si su majestad lo quiere, descansaremos y al día siguiente volveremos sobre nuestros pasos para encontrarlo y destruirlo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silvan extendió los brazos, protectoramente. Todos inclinaron las cabezas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mis buenos guerreros... mi querida Maya...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya levantó la cabeza, cubierta por su negra capa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Oh Silvan, rey de los elfos y símbolo de la vida por mano y virtud propia: creo hablar por todos cuando digo que hemos temido la derrota en algún momento de nuestro accidentado retorno; nos enfrentamos a un enemigo que conoce a poderosos aliados y que los está utilizando sin piedad en contra nuestra... si al menos Miyi hubiera podido recordar su misión, quizás otro hubiera sido nuestro destino...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento, las miradas de los elfos recayeron sobre la grupa del caballo que transportaba a Miyi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Dónde está?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El elfo que montaba el caballo giró la cabeza y se puso pálido. Los demás elfos se miraron entre sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Rápido! ¡Un piquete, cinco voluntarios para regresar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tormenta continuaba castigando el bosque. Aún así, cinco manos se alzaron inmediatamente como un bosque de ramas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eldar fustigó a su caballo, que dio media vuelta y se unió a los jinetes que ya cabalgaban. Silvan requirió de Maya con la mirada. La hechicera entendió que el rey tenía algo muy importante que decirle, y, con mucha pena, desmontó de su caballo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eldar, date prisa –pensó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el centro del bosque, los truenos parecían tener vida propia. Sobre el suelo fangoso y repentinamente irregular, un cuerpo atado y amordazado luchaba por salir del camino y esconderse en aquella gran roca plagada de arbustos. La lluvia le caía por las pestañas mientras rodaba y se curvaba como una oruga gigantesca. El frío se le metía en los huesos y le dificultaba hacer el menor movimiento. Su odio contra todos iba creciendo como el arete negro que tenía en la oreja izquierda, que ya casi llegaba hasta la rodilla. Girando y curvándose con cada vez mayor destreza, meditaba entretanto oscuras maldiciones contra su propia gente, que la había reducido y amordazado a traición. Le irritaba sobre todo no haber podido explicarse. Hubiera querido gritar su rabia sobre aquella feroz tormenta, quizás eso habría podido desfogar en algo sus sentimientos. Pero lo único que podía hacer era mascar el trozo de tela manchado por el fango. Siguió rodando. Ya le dolía el cuello de tanto mirar oblícuamente a los costados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La espalda recibió el suelo helado como se recibe un puñetazo. Cerró los ojos. Estaba exhausta. Pero ya casi llegaba a la base de la roca. En ese momento sintió el resoplar de los caballos. “¡Maldita sea!”, pensó, y redobló sus esfuerzos. Los caballos salvaron la colina y dieron con ella casi al instante. Desmontaron con presteza y la levantaron en vilo justo cuando ya estaba por desaparecer entre el ramaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rey Silvan condujo a Eldar, Glauco y Maya al gran salón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Observen...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas las puertas dobles se abrieron, Maya dejó escapar un grito. Un árbol –mejor dicho, un tronco de ramas muertas, teñidas del negro más absoluto– se había desarrollado alrededor de la diadema que el rey había dejado dentro del cristal, cristal que a todas luces había sido destruido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es la fuerza del mal que amenaza con invadir nuestros dominios...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eldar no lo podía creer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Miyi, hija querida, ¿qué has hecho? ¿Por qué la tienen así? Quítenle la mordaza...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inmediatamente, uno de los guerreros le hizo un limpio corte a la tela. Finalmente, Miyi estaba sin mordaza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Qué es lo que quieren! ¿Así se trata a una maga? ¿Dónde está la jerarquía? ¿Qué clase de compañeros son ustedes? ¡Déjenme ir, déjenme ir a donde sea, a ustedes no les importa!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silvan –olvidando toda precaución- se arrodilló sobre ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pequeña...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miyi estaba roja de la rabia. Extrañamente, nadie advirtió el arete negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Quiero que me desaten ahora mismo! ¡Soy una maga, los guerreros me deben respeto! ¡Nadie es más que un mago elfo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Miyi, querida, cálmate...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al ver el rostro del rey, Miyi, abrió sus enormes ojos y le espetó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡A mí nadie me calma! ¡Ustedes no saben por qué quiero volver! Por último, ¿quién eres tú para darme órdenes, eh?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silvan retrocedió por reflejo. Miyi había tratado de escupirle al rostro. Los elfos estaban horrorizados. Eldar prefirió no ver. Pero sí pudo ordenar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Llévensela a sus aposentos. Dos guardias en su puerta. El resto puede retirarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los elfos abandonaron el salón real con la sorpresa pintada en sus rostros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Maya, es necesaria una junta ahora mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vamos al cuarto contiguo, es más secreto –respondió Silvan, frotándose los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tormenta comenzó a perder fuerza. Los centinelas se miraron entre sí desde las copas de los árboles, más tranquilos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el cuarto de Miyi, un forcejeo prolongado dio paso al corte de una de las sogas que sujetaba su muñeca derecha. Instintivamente, se llevó la mano a la oreja. Pero entonces sintió el otro arete, negro y brillante, y lo tomó. Cortó con él las otras sogas como si se trataran de hilos finos y se puso de pie, en silencio. Sabía que se encontraba custodiada. Pero una voz lejana la llamaba para que bajara al gran salón... y tomara... la diadema. La diadema negra, aquella que viera por un instante en el centro del árbol negro... se sentía particularmente ágil y fuerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Avanzó hacia la puerta. Luego retrocedió lentamente. Recordó el pequeño tragaluz que estaba por encima de su cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miyi cayó al suelo de madera sin hacer el más mínimo ruido. Descendió como una gata hasta el corredor que daba a la entrada del salón real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es imposible. ¿Miyi, comportándose así?&lt;br /&gt;- Me temo que es víctima de las maniobras del clérigo negro –respondió Maya, sombría–; tenemos que vigilarla estrechamente.&lt;br /&gt;- En realidad, no es toda su culpa –dijo Eldar para tranquilizar a Maya–; son los objetos que les ha obsequiado.&lt;br /&gt;- Tal vez el hecho de que yo lo haya visto hizo que no me afectara –reflexionó la hechicera, llevándose la mano a la frente.&lt;br /&gt;- Puede ser... –respondió Silvan, mientras miraba la ventana.&lt;br /&gt;- Entonces, ¿cuáles serían tus órdenes, oh rey de los elfos? –dijo Eldar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silvan se quedó en silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Acaso hay duda? Deben ser destruidos, lejos del reino de los elfos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los centinelas se pusieron en guardia, pero no sabían si atacarla o dar la alarma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese instante de vacilación les costó la vida. Los aretes salieron como serpientes envenenadas y les partieron el cuello en dos tajos limpios, que marcaron la sorpresa de sus cabezas cuando cayeron al suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya oyó dos chasquidos. Luego, el sonido amortiguado de dos cuerpos cayendo pesadamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Oh, no...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió corriendo de la estancia menor. Eldar y Glauco la siguieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Miyi...!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La maga ya había tomado la diadema. Cuando Maya llegó al gran salón, golpeando pesadamente la puerta lateral, ya era tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El brillo negro de la diadema sobre su frente le daba un toque de belleza mística y malévola. Miyi lucía espléndida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Qué has hecho, insensata...!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La maga elfa respiró hondamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Por favor, Miyi, piensa en ti! En tus amigos... ¡en Glauco...!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Glauco me importa un bledo! –gritó, y sus puños se alzaron imperiales sobre los elfos decapitados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya reparó entonces en los centinelas horriblemente muertos junto a la puerta principal, y prefirió no pensar; corrió hacia su amiga, con la esperanza de hacerla reflexionar, gritando:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Miyi, no lo hagas...!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la maga, apenas dejó de acariciar la diadema en su nacarada frente, alzó sus aretes sangrantes e hizo silbar el aire. Maya hizo un giro a la derecha justo cuando se formaba una cruz mortífera en el lugar donde había estado un instante antes, y cayó por detrás de ella como si fuera un gato. Eldar y Glauco aparecieron después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Libre!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La elfa estaba enajenada, feliz. De una felicidad que hacía retroceder a la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Miyi, qué haces!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ahora, por fin, regresaré...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y salió corriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su ímpetu era tal, que dejó las escalinatas y salió del reino sin siquiera pensar en montar un caballo. Los demás elfos, al ver a los dos centinelas ferozmente decapitados, se hicieron a un lado, aterrorizados. Echó a correr en la tierra baja, con los árboles de la entrada de su reino como telón de fondo. El viento le daba en el rostro. Sintió el frío del bosque. Ya estaba lejos. Corría y corría. Pero no se cansaba. Antes bien, sus pulmones parecían recibir aire de su propia rabia, mezclada con la alegría de hacer algo por ella misma. Sola. Nadie le tendría por qué discutir desde ahora lo que ella decidiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las huellas que dejaba en el suelo eran las de una gacela. No salía polvo del camino simplemente porque había llovido y el suelo estaba muy húmedo. Pero ni los gorriones más veloces la habrían alcanzado a través de tupido follaje, ni el sabueso más agudo la habría podido perseguir a través de tantas lomas, subidas y bajadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Maya levantó la cabeza, ya no había ni rastros de Miyi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eldar y Glauco apenas llegaron a la terraza superior, desde donde se podía ver el bosque, aún neblinoso por sus lágrimas de lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca vieron la huida de la elfa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin podría hacer lo que ella quería, sin recibir órdenes de nadie...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las hojas caían y se arremolinaban en torno a su cuerpo, separadas por el tiempo y la brisa, y sus rodillas que se sucedían una y otra vez, subiendo y bajando y brincando, el bosque le dio la bienvenida cuando llegó al claro y encontró el pozo húmedo, lleno de musgo.&lt;br /&gt;Parecía como si hubieran pasado cien años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Descendió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La capa de Maya formaba una cola de cometa negro mientras cabalgaba, en dirección recta, hacia el misterioso claro. Eldar y los demás jinetes elfos eran los únicos que podían aproximarse. Glauco, a pesar de que hacía lo imposible para fustigar su corcel, se había rezagado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cascos del caballo de Maya levantaron trozos de barro cuando se detuvo. Descendió apresuradamente y se inclinó por la abertura. Silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nosotros vamos contigo –le dijeron Eldar y Glauco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nuevo trío descendió con mucho cuidado. Esta vez llegaron al vestíbulo mucho más rápidamente. Pero no por eso fue mejor el resultado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante las cuatro Luces Danzantes de Maya, se alzaba una mujer vestida íntegramente de negro, cuya blanca piel contrastaba con sus ojos y su cabello lacio y terso, de una tersura que a la hechicera le pareció cosa de magia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al parecer, no había nadie más en aquel vestíbulo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Deja a nuestra amiga en paz –le dijo ella, olvidando los preámbulos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo no le he pedido que viniera –dijo la enigmática mujer, mientras se alisaba los cabellos–... ella ha venido por cuenta propia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Déjala –repitió Maya, más severa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿No saben cuál es su lugar, no es verdad? –le respondió la mujer, alzando sus níveos brazos–; cuando la luz no sabe dónde debe estar y se encuentra con las sombras, pues... desaparece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y tú eres la noche, no es así? –le contesta Maya, aferrando su báculo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo soy tan necesaria a la vida como tú a la muerte –le respondió la otra, y una figura conocida pareció surgir detrás de ella–, y así como una y otra se necesitan también pueden mezclarse. Y amarse. Algo tan sublime como la libertad... la libertad de elegir a qué bando pertenecer... eso sólo se puede obtener si dejan de asfixiar a la vida con sus intentos de que siga estando viva...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La figura comenzó a aproximarse a la mujer. Era Miyi. Estaba vestida completamente de negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ...la vida también puede morir...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer comenzó a desvanecerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ...y de sus restos, surgir la vida...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miyi quedó entonces en el lugar que había ocupado la mujer, y salvo la edad –ella era algo mayor– y una minúscula diferencia de talla, prácticamente eran la misma. Maya tuvo que reprimir un impulso de retroceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Miyi...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dejen de estarme siguiendo. Ya no soy una niña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Maya le pareció que Miyi sería la sucesora de aquella extraña maga. Se estremeció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nosotros somos tus amigos... tus amigos... ella, ¿quién es? ¿Acaso te conoce tanto como nosotros?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miyi se llevó la mano a su oreja izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Glauco, haz algo –le murmuró Maya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero apenas el guerrero hizo un movimiento para hablarle, Miyi le cortó en seco diciendo:&lt;br /&gt;- No quiero saber nada contigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo pareció detenerse para él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya volvió a la carga:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si quieres, podemos ir e investigar esta cueva, juntos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miyi dejó de jugar con el arete negro. Su amiga suspiró. Pero entonces comenzó a mover los dedos y a murmurar ciertas palabras, palabras que no le eran desconocidas. Abrió los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Miyi, no...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzó a sentir el poderoso influjo del encantar, e intentó resistirse; pero sabía que lo había hecho un instante después de su conjuración y esa sola demora le podía ser fatal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sugerencia de Miyi no fue tal, sino más bien una orden que debía ser cumplida sin titubear:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Mátate!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inmediatamente el cuerpo de Maya se sacudió. Tenía que resistirse a aquella orden tan absurda, pero para su desgracia, el nuevo poder adquirido por su amiga era tal, que el pensamiento de resistirse pasó como una brisa de verano. De pronto, se dio cuenta de que vida no valía la pena después de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya levantó su báculo, y se dio un golpe en la cabeza. Cayó al suelo. Glauco y Eldar dieron un grito y la arrastraron hasta la pared opuesta, que daba a la salida, exclamando:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Qué has hecho!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miyi los seguía con la mirada dura. “¿Habrá muerto?”, se preguntó. Pero luego vio cómo reaccionaba ante los intentos de sus amigos de que volviera en sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alzo el brazo, apuntando hacia ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bola de Fuego...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eldar la miró sin saber qué decir. Glauco, más práctico, sujetó a la elfa y se arrojó sobre la entrada. El proyectil hizo impacto en la pared y alcanzó a los tres, que lanzaron un solo grito de dolor mientras huían como podían por la sinuosa salida ascendente, con el alma en la boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIN DEL TERCER EPISODIO. Parte 2 de 2.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6330383768407814480-2989486007992562789?l=minoseraseunavez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/feeds/2989486007992562789/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6330383768407814480&amp;postID=2989486007992562789' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/2989486007992562789'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/2989486007992562789'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/2009/10/las-aventuras-de-maya-y-miyi_15.html' title='Las Aventuras de Maya y Miyi'/><author><name>Minos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08336895657678597853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SfmsvGd51ZI/AAAAAAAAAFA/geLZSJasz-I/S220/Cesar+en+Clinica+Azul+2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/StcsaVAs_TI/AAAAAAAAAGQ/V1gAZKaya9E/s72-c/Cathy+y+Daysi+art%C3%ADstico+crop+III.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6330383768407814480.post-1233554716701261451</id><published>2009-10-15T06:38:00.000-07:00</published><updated>2009-10-15T06:54:32.622-07:00</updated><title type='text'>Las Aventuras de Maya y Miyi</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/StcnjcYRirI/AAAAAAAAAGA/MiqNQPr6utw/s1600-h/cathy+ojos+30-3-05+-umbral+I+-ultra.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5392822568666368690" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 230px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/StcnjcYRirI/AAAAAAAAAGA/MiqNQPr6utw/s320/cathy+ojos+30-3-05+-umbral+I+-ultra.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Capítulo Tercero: La Toma de Miyi. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Primera Parte.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Las cosas entre Miyi y Glauco se habían invertido. Ahora Miyi dormía plácidamente en su habitación, en los altos de los árboles del reino elfo, mientras que Glauco no podía dejar de pensar en ella, sobre todo en el momento en que se entrevistó con el clérigo negro. Aunque presentía una influencia decididamente maligna en aquel encuentro, no se sentía con tanta libertad como para indagar en lo que había sucedido realmente, aparte de comenzar a sentir algo por ella. ¿Amor? Aún era muy prematuro para decirlo, pero de hecho le agradaba. Sin embargo, cada vez que le conversaba de algo, tenía que ser acerca de asuntos importantes, como la amenaza del clérigo negro, o los planes que habían deliberado la noche anterior con Silvan. Le era terriblemente difícil comentar sus emociones. Quizás no había sido bien entrenado en ese sentido. Quizás ese tipo de entrenamiento había sido ajeno a él todo este tiempo, y de hecho no lo impartían en los torneos, o en el campo de batalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mi señor, es necesario conjurar lo más pronto posible la amenaza de este clérigo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya estaba de pie ante el rey elfo Silvan, con su capa que ocultaba el hermoso rostro alabastrino. Detrás de ella, los más aguerridos elfos esperaban de pie, la tropa de choque, con sus espadas listas. Otro grupo los aguardaba montado en caballos blancos que mascaban bocados de oro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rey dejó escapar un hondo suspiro, y les dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mis queridos súbditos, y especialmente tú, Maya adorada, prestadme atención. Terrible es esta amenaza para todo el reino, que un clérigo de su talla haya caído en las garras de la maldad, mayor aún por nacer de su propia inventiva, y ahora, a pesar de sus esfuerzos por detenerlo, se desarrolla como la hierba rastrera que se apoya en lo que sea para sobrevivir. En estos momentos, incapaz de tener forma propia, ha tomado a un caballo de noble raza para realizar sus propósitos y convoca fuerzas de la naturaleza a las que da una vida retorcida. Deben tener mucho cuidado: nunca se podrá ser suficientemente prudente contra un enemigo de tal naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya extendió los brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mi Señor... ruegue por mi hermana Miyi, la más dulce de sus hijas, para que sea capaz de vencer la maldad que trata de someternos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silvan asiente con la cabeza. Maya le había dado la noche anterior –manejándola con mucho cuidado– la diadema que viera aparecer en su frente. El rey elfo la estudió hondamente durante aquella noche y la guardó en una esfera de cristal. Asimismo le explicó lo del arete negro que había visto aparecer y luego desvanecerse de la oreja izquierda de Miyi, y su preocupación porque sea alguna treta del clérigo para vencerlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No te preocupes, querida Maya, vigilaré de cerca a Miyi. Por cierto, ¿dónde está?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Creo que sigue en sus aposentos –respondió Maya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y le hizo un gesto con los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo que el rey replicó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Glauco, ¿podrías avisar a Miyi que la Guardia Plateada está lista para partir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, su Alteza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El guerrero sube las anchas gradas verdosas que conducen a los aposentos de las mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bosque se llena de ilusiones. Los árboles hermosos se multiplican hacia el Norte, como un enjambre de abejas verdes. Una nube gris comienza a ganar en fuerza y tenacidad, y bruscamente cambia de curso y se dirige hacia el Este. Unos dedos danzantes se encorvan y estiran como las olas del mar. El viento está con ellos. Las ganas de morir se concentran en el bosque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eh... Miyi...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pasa. Está abierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuarto olía a viento y espacio. La madera apenas crujía cuando alguien del tamaño de Glauco la pisaba, y parecía responder a su fuerza con un perfume salido de las flores más altas de los árboles. El tul que cubría la cama labrada en donde estaba sentada Miyi había sido retirado graciosamente, de tal forma que la elfa parecía salida del mismísimo Cielo de los Cielos. Aquella visión no le fue indiferente al guerrero, pero pudo disimular su impresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Disculpa, la Guardia de los elfos está por salir...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Creo que me quedaré, todavía estoy adolorida por las heridas que recibí. Quisiera descansar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Glauco tardó un instante demasiado largo en entender la respuesta. La respuesta era que no iba a acompañarlos en la persecución del clérigo, o al menos, por ahora. Se le quedó mirando a los ojos sin saber qué decir. Finalmente, exclamó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ah...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los grandes ojos de Miyi parecían terminar de explicarle sus razones, en su juego de luces y sombras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ...bueno... entonces, eh... me retiro. Que descanses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta se cerró con un sonido lejano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Glauco descendió a toda carrera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No quiere ir, dice que está cansada...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eldar puso una cara de total incomprensión. Maya le explicó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Así es ella...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tropa salió del reino en formación, por el camino boscoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pedido de Maya, quien todavía se encontraba un poco delicada después de la pelea con los zombies y el caballo rojo, fueron nuevamente a ver al clérigo amigo de Glauco, quien les curó y dio un par de pociones llenas de un líquido azul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya quiso hablarle:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Noble clérigo, ¿cuál es tu nombre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El clérigo –al parecer acostumbrado a este tipo de solicitudes–, sonrió bondadosamente, y le respondió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Cuando realices una acción noble y sacrificada, entonces oirás cuál es mi nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Gracias...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se volvió entonces hacia el grueso del pelotón, capitaneado por Eldar, y les dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nobles elfos, guerreros: es necesario que sus actos se encuentren guiados por el conocimiento o ser perderán para siempre en los laberintos de la maldad. Yo les aconsejo que consulten al gran Oráculo Peregrino sobre la ubicación del clérigo negro... en este momento se encuentra en el interior del Bosque Vano, no será muy difícil encontrarlo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eldar y Glauco agradecen el gran favor que el clérigo Blanco les acaba de hacer –la ubicación del Oráculo Peregrino es un perpetuo misterio ya que éste cambia constantemente–, y se ponen en camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En algún lugar del interior del Bosque Vano, se encuentran con un claro enorme, desconocido; los elfos detienen los caballos. Una forma vaporosa que despide un brillo amarillo intenso se alza como un cono rechoncho hasta hacer que los jinetes eleven la vista, admirados, y les dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Oh, distintos, que conocen el lugar de lo intangible... han llegado a mí como la brisa, y como la brisa les he de responder a lo que anhelan... El sabor del mal comienza a inundarlo todo... los elegidos –yo los conozco–, persiguen al que busca la inmortalidad por bosques y montañas... sólo ellos, que vieron su cuerpo y ahora no pueden reconocer su alma, serán sus verdugos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Dónde se encuentra él ahora? –le pregunta Miyi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Debajo de mí –dijo la fantástica forma gaseosa–; en las profundidades de la tierra, donde no llega la luz y se extrañan mucho las estrellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de lo cual el Oráculo comenzó a desvanecerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los caballos y sus jinetes vieron cómo surgía un pequeño pozo de agua hecho de piedras justo al pie de la figura que ya se iba con la brisa. Maya y Miyi se aproximaron lentamente, tanteando el lugar. Glauco los siguió. Eldar los observaba inquieto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Es una entrada! –exclamó Miyi, entusiasmada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya vio la determinación en los ojos de Glauco. Luego se volvió hacia Eldar y sus jinetes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vamos a entrar.&lt;br /&gt;- ¿Están seguros de que no quieren refuerzos? –dijo Eldar.&lt;br /&gt;- Nosotros fuimos los últimos que lo vimos con vida –le respondió Maya, mientras Glauco iniciaba el descenso–; según el Oráculo, somos nosotros los que tenemos que enfrentarlo directamente.&lt;br /&gt;- Suerte. Estaremos vigilando.&lt;br /&gt;- Gracias...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cuerpos de las elfas se unieron al descenso del guerrero humano, con un movimiento de blondas y sedas que pareció fundirse con el viento del bosque. Sobre la superficie, Eldar ordenaba a sus jinetes que se apostaran según la dirección de los caminos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El descenso les pareció muy largo, sinuoso como si estuvieran descendiendo por el estómago de una serpiente. Maya hizo luz sobre su báculo. La humedad les afectaba la respiración, se les metía en las entrañas. Al final de aquel descenso resbaloso y oblícuo, surgió una losa plana que parecía un juego de duendes o de dioses, de hexágonos simétricos que se extendían sucesivamente hasta perderse de vista. El trío se detuvo en aquel descanso. Tanto Maya como Miyi aguzaron la vista. El vestíbulo era grande, incluso para la visión de las elfas. Glauco prefirió hacerles campo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya hizo Luces Danzantes y las proyectó hacia cuatro puntos diferentes, de tal manera que iluminaran la mayor cantidad de espacio posible. Efectivamente, a medida que las luces se alejaban entre sí, se pudo constatar un cuarto de casi quince por veinte metros, de paredes cortadas a pico sobre la roca, de techo bajo y rastrillado. Varios esqueletos yacían esparcidos en posturas insólitas, con armaduras gastadas y mohosas. Pero lo que puso en guardia al trío fue un viejecillo escuálido que se alzaba desafiante en el otro extremo de aquel vestíbulo. Las luces iluminaron sus ojos grises y su espada corta. De no ser por su postura erguida, se habría confundido con los demás cuerpos putrefactos de los guerreros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya, con mucha cautela, se acerca a él –que lo recibe de pie, con la mirada torva, casi muerta–, y le dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Por favor, noble guerrero, no queremos luchar; déjanos pasar por esa puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viejecillo raído no hace un solo gesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego va Glauco, sin éxito. Finalmente, los tres deliberan en un extremo de la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tendremos que encantarlo; si aún así no podemos convencerlo de que deje la puerta, atacamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus rostros murmuraban muy cerca entre sí; las Luces Danzantes, que habían retornado por órdenes de Maya hasta quedar un poco por fuera del trío, producían efectos fantasmales en sus rostros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero cuando Maya y Miyi fueron a encantarlo debidamente, el viejo movió la espada en un arco luminoso que las envió contra la pared, y de ahí al suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Glauco, al ver aquella muestra de agresión, corrió con su espada directamente hacia aquel viejo demoníaco, pero también fue recibido con su filo a la distancia, que le produjo una intensa herida en el pecho, después de enviarlo de vuelta con las magas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres aventureros heridos, gimiendo en el duro suelo. Un viejecillo detenido como un reloj, cuidadoso y autómata. Unas luces danzantes que ahora iluminaban una escena sangrienta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya recordó las pociones y bebió una hasta la mitad; luego le dio la otra mitad a su amiga Miyi, sin perder de vista al viejo que las miraba –¿en realidad las miraba?–, con su espada brillando como un enjambre de luciérnagas. Se movió un poco, y le dolió muchísimo. Glauco fue el segundo en incorporarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Creo que no podremos con él. Debemos regresar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miyi observa a un caballo rojo conversando con una mujer de mayor edad, pero aún muy bella, de cabellos negros y mirada inteligente. Cree oír lo que hablan, sabe que se trata de ilusiones producidas por su imaginación, o por los rezagos de una conversación anterior, en esta misma cueva simétrica. Hablan acerca de vencer a sus enemigos, y la maga –le oye a Cronos llamarla Morgana–, se ofrece a vencer a Glauco:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué hay del futuro rey?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Déjamelo a mí –dijo ella, con una sonrisa maliciosa–; no sabes cuán seductora puedo ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien. Yo me encargo de las magas, tú ocúpate de Glauco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las sombras desaparecieron. Miyi vio a sus amigos. Ellos no habían visto nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIN DEL TERCER EPISODIO. PARTE 1 DE 2 .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6330383768407814480-1233554716701261451?l=minoseraseunavez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/feeds/1233554716701261451/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6330383768407814480&amp;postID=1233554716701261451' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/1233554716701261451'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/1233554716701261451'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/2009/10/las-aventuras-de-maya-y-miyi.html' title='Las Aventuras de Maya y Miyi'/><author><name>Minos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08336895657678597853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SfmsvGd51ZI/AAAAAAAAAFA/geLZSJasz-I/S220/Cesar+en+Clinica+Azul+2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/StcnjcYRirI/AAAAAAAAAGA/MiqNQPr6utw/s72-c/cathy+ojos+30-3-05+-umbral+I+-ultra.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6330383768407814480.post-4185275754188775256</id><published>2009-09-20T12:14:00.000-07:00</published><updated>2009-09-21T18:30:22.809-07:00</updated><title type='text'>Las Aventuras de Maya y Miyi</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SraA2IM0p9I/AAAAAAAAAF4/h46Mo8xk3tY/s1600-h/Daysi+-+Cathy+-+21-feb-2004+-03+-150+dpi.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5383632071970564050" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 223px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SraA2IM0p9I/AAAAAAAAAF4/h46Mo8xk3tY/s320/Daysi+-+Cathy+-+21-feb-2004+-03+-150+dpi.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Capítulo Segundo: El Caballo Rojo.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El hada comienza a oler el ambiente, como buscando algo que se le ha perdido, por encima de las ruinas del templo calcinado, donde Miyi y Glauco el guerrero están plantando flores. Constatan que el cuerpo del clérigo está casi totalmente calcinado, así como el de otras personas, supuestamente sus guardianes y monaguillos. Miyi siente náuseas y se aleja para vomitar. Al poco rato aparecen unas criaturas encorvadas y huesudas que comen carne en descomposición: los ghouls. Miyi las ve primero, pero no dice nada; sin embargo, cuando Glauco los percibe, deja el sembrado e inmediatamente se dispone a pelear. Maya es la última en advertirlos, así que lanza una esfera de oscuridad entre los ghouls y ellos y huye al bosque; pero cuando los ve solos, se arrepiente y regresa. Miyi, mientras tanto, trata de evitar que el guerrero pelee, y lo trata de arrastrar del brazo que no sujeta la espada, pero sin éxito. Luego llega corriendo Maya y entre las dos recién comienzan a hacerlo retroceder lentamente. Glauco está blandiendo su espada, flanqueado por dos hermosas elfas que tratan de alejarlo del campo de batalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Suéltenme!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, ambas se dan cuenta de que no podrán convencerlo a menos que lo &lt;em&gt;&lt;strong&gt;encanten&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, así es que se turnan para lanzar el conjuro: “tú primero –dice Maya–; si no resulta, lo lanzo yo”. Lo lanza Miyi y resulta: el guerrero siente ganas de abrazar a la maga y hacer lo que ella le diga. Salen corriendo justo cuando los ghouls ya estaban por alcanzarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien. Ahora, ¿hacia dónde vamos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Regresemos hacia el reino elfo –propone Miyi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No creo que sea buena idea –responde Maya, pensativa-; primero tenemos que ver qué es lo que sucede con el castillo de Glauco. Recuerda que está abandonado. A estas alturas ya debe haber alguien que lo haya tomado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Pero...! Bueno, está bien...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya observa con simpatía a su amiga de toda la vida, que debido al inmenso cariño que le tiene la llama ‘hermana menor’, a pesar de que no los une ningún vínculo de sangre. Lo mismo sucede con el rey Silvan, que la considera su hija predilecta y la joven promesa de las magas elfas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tranquila, Miyi, luego regresaremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por recomendación del hada Selena, huyen hacia el Sur, dan un rodeo por el Oeste, y toman esa dirección por un buen tiempo hasta llegar al flamante castillo que surgió después de liberar a Glauco de su maldición. El castillo se encuentra totalmente tomado por forajidos y buscafortunas, los cuales, apenas el grupo de aventureros trata de ingresar, les presentan combate. Glauco, enceguecido por la ira –y recordando poco a poco su naturaleza real–, se lanza sobre la puerta principal, seguido por dos consternadas Maya y Miyi. El hada los alienta a pelear, mientras por otro lado alienta a los mercenarios para que carguen sobre la hechicera Maya; ésta, al ver la situación difícil –son docenas de bandoleros los que bajan de las torres del castillo–, conjura su Disco Flotante de Tenser y busca alguna salida desde su nueva posición, eludiendo los ataques de los forajidos. Finalmente, el hada le aconseja ir por detrás del castillo. Maya, algo desconfiada, sin embargo, accede. Encuentra a un joven troll de las montañas encadenado a la pared de una de las torres del castillo, con un trozo de carne lejos de su alcance. Maya lo libera de uno de los grilletes utilizando una espada abandonada que encontrara por ahí, y el hada le tira un llavero que encontró, con el cual Maya termina de liberarlo. Utilizando sus habilidades de comunicación, consigue hacer que el troll la siga hasta el patio central del castillo, donde se estaba librando la pelea. Mientras tanto, los bandoleros ya habían saltado en docenas sobre Glauco y Miyi, y a pesar de sus esfuerzos, los estaban ahogando a puñaladas. La conciencia de la maga estaba por abandonar su cuerpo, cuando de pronto sintió –antes de desmayarse– que los cuerpos que estaban sobre ella eran lanzados por los aires como si fueran marionetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El combate había finalizado. El troll estaba descabezando a un bandolero inconsciente mientras los demás observaban la maniobra y huían despavoridos. Glauco estaba mal herido, apenas podía estar de pie. La hechicera le preguntó cómo estaba, y luego atendió a su amiga. Puso el cuerpo inconsciente de Miyi en su disco flotante. Luego le pidió al guerrero que se dé la vuelta. Desnuda a Miyi y le cura el torso y los flancos, completamente sangrantes por las puñaladas inflingidas. Glauco conversa con Maya –él aún está bajo los efectos del charm–, y gira brevemente para verla. Luego cura a Glauco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El hada se le aproxima, cuidadosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- De acuerdo, Selena, quiero hacer las paces...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya saca de su bolso una pequeña bolita blanca cubierta en hojas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Prueba...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué es?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es un dulce que sale de un fruto grande. Es muy sabroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Selena, recelosa, se lo lleva a la boca. Le parece realmente bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Gracias!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y se aleja volando. Maya sonríe satisfecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, da media vuelta y trata de entablar una conversación con el troll montañés, lográndolo a medias –le mueve la cabeza y le gruñe amistosamente–. En ese momento hace su aparición por la puerta principal del castillo un destacamento de altos elfos –doce de ellos–, montados a caballo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Por fin –murmura Maya–. La era hora de que aparecieran...&lt;br /&gt;Eldar, uno de los lugartenientes del rey elfo, hace su presentación ante Glauco, el flamante monarca. Maya les comunica lo sucedido, y Eldar le ofrece proteger momentáneamente el castillo de nuevos forajidos e invita a Glauco al reino de los elfos. El guerrero accede y parten sin demora. Una vez en el reino, y algo más tranquila, Maya solicita ayuda a Silvan, el rey elfo para conjurar la amenaza del clérigo negro, y así pasan el mediodía y parte de la tarde reorganizándose para ir al este, al templo derruido. Miyi, alegando cansancio, se queda en el reino. El rey elfo se le queda mirando en silencio, sorprendido por la extraña conducta que adoptaba algunas veces la joven elfa, pero consigue hallar un propósito en la permanencia de Miyi en el reino. Así es que se propone meditar en sus aposentos. Mientras tanto, Maya, Eldar y Glauco, en su camino hacia el este son confundidos por bosques ilusorios que les hacen perder tiempo y cuando retoman el camino hacia el este encuentran un extraño claro –que nunca antes habían visto–, con la sorpresa de que está plagado de zombies que salen del suelo e impiden una vez más su avance directo. Después de una cruenta lucha –en la cual Maya sale herida– abandonan a todo galope el lugar y finalmente llegan a los pantanos en donde encuentran un hermoso caballo rojo que husmea en el fango. Algunos elfos, Eldar y Maya creen reconocer un cuerpo semienterrado en el fango. Maya se imagina que quizás sea el cuerpo del clérigo. Pero la pregunta es, ¿cómo llegó hasta allí, si estaba en las ruinas del templo, muchísimo más al norte? ¿No habrá sido transportado por aquel caballo? Y si eso fuera cierto, la otra pregunta –no menos escalofriante– sería, “¿por qué?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entretanto, llegan noticias al reino elfo de un caballo blanco desaparecido misteriosamente de las caballerizas del rey Augías II, de la ciudad de Topacio –ciudad habitada casi exclusivamente por humanos–, lo cual pone aun más pensativo a Silvan. Entonces llama a Miyi y le dice que se prepare para salir en busca de sus amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Miyi, querida, escúchame bien. Se ha tenido noticias de un hermoso caballo que ha desaparecido de un poblado humano. ¿Sabes qué puede suceder con los animales, personas u objetos que se aproximan a la perfección?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miyi se quedó en silencio un rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Pueden ser imbuidos en magia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Exacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entretanto, en el pantano, el caballo rojo súbitamente se da cuenta de que es vigilado, y echa a correr. La tropa élfica carga contra él, pero entonces surgen de la niebla dos criaturas hasta ahora desconocidas: elementales de tierra, madera retorcida y animada con una fuerza viscosa que simulan hombres membrudos de dos metros de alto que arremeten contra el grueso de la avanzada. Los elfos, Glauco y Eldar se baten contra aquellos nuevos enemigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rey elfo camina junto a Miyi conversando de trivialidades hasta llegar al vestíbulo principal de la arboleda, en donde se lucen las hojas caídas sobre las losetas. Entonces, saca de sus ropas un pergamino enrollado, recién escrito, que le entrega con gran ceremonia:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “Escucha muy bien, querida Miyi. Tenemos razones para creer que el espíritu del clérigo no ha abandonado este mundo y que se encuentra en estos momentos en el caballo desaparecido del rey Augías. En este pergamino está escrito un conjuro especial para conseguir que su espíritu abandone el caballo. Pero debes pronunciar este conjuro sobre una roca alta, yo preferiría aquella que se encuentra en el centro del Bosque Vano, y el mago que lo pronuncie debe flotar en el aire. No es necesario que sepas el porqué de tales requerimientos. Comunícale esto a Maya, ella sabrá qué hacer. Vé como el viento, porque tus amigos se encuentran en peligro”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miyi lo escuchó con su rostro de una inocencia recién nacida, pidió dos de los mejores elfos a caballo, y ella misma montó uno y salió veloz por los bosques.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camino los confunde, como a la primera tropa de avanzada. Uno de los elfos está convencido de que el Este está “hacia allá”. Pero tanto Miyi como el otro elfo no están de acuerdo. En vista de eso, el hada le sugiere que encante al elfo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y por qué, si se puede saber? –pregunta Miyi, deteniendo a su caballo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Porque estamos perdiendo el tiempo! –le responde el hada, con el rostro congestionado-; quién sabe qué peligros correrán tus amigos ahora. ¿Qué no has escuchado al rey elfo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero yo quería guardar mis conjuros para después...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hada alza los brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miyi la mira con rostro cansado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Está bien...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miyi le hace un gesto a Giordos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El elfo aproxima su caballo. Miyi todavía recuerda el rostro de Selena. Oculta sus manos y hace como si se arreglara el cabello, mientras atrae las fuerzas ocultas, y le dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Giordos, sabes que yo te considero un elfo especial por pertenecer a la guardia de Eldar. ¿Lo sabes, no es así?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues... no lo sabía...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los efectos del &lt;em&gt;&lt;strong&gt;encantar&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; comenzaron a deslizarse en la mente del elfo, que relajó el ceño fruncido que lucía hasta hace unos instantes. Sus ojos comenzaron a fijarse en la noble caída de frente de Miyi, y en la curva divina que hacían sus cabellos, sus ojos y sus labios cuando le hablaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, pues... –lanzó una mirada oblícua al hada–, si mal no recuerdo, una vez me dijiste que la ruta hacia los límites del bosque quedaba hacia allá –y señaló la ruta que parecía la menos probable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿De verdad? Debo haberme olvidado. Pero si yo lo dije, debe estar bien, ¿no es así?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Por supuesto! –le respondió con una sonrisa–. Así es que, será mejor que vayamos por ahí...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Claro!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miyi era muy buena con el &lt;em&gt;&lt;strong&gt;encantar&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;. Se sentía particularmente orgullosa de que podía ejercerlo incluso con sus mismos camaradas, de por sí difíciles de engañar. El elfo ya no la perdía de vista, y no se sabía si estaba mirando la grupa del caballo o la graciosa caída que hacía la capa de Miyi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien hecho –le contestó el hada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miyi permaneció en silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal como el hada lo esperaba, el bosque comenzó a cambiar muy sutilmente –a adoptar su verdadera forma– mientras atravesaban lentamente el campo de zombies y llegaban al pantano a través de una densa niebla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, los elementales estaban manteniendo ocupados a los elfos a caballo, mientras Maya peleaba con no muy buena suerte con otros tantos zombies que rodeaban su montura. La situación era complicada. En ese preciso momento aparece Miyi con sus dos elfos de escolta, y eleva la moral de sus amigos. El caballo rojo sigue mirando todo desde los árboles secos. Aprovecha que Maya ha quedado sola para enfrentarla y hasta cierto punto, separarla de su amiga. Miyi, entretanto, prefiere buscar por su cuenta una piedra elevada. Finalmente la encuentra, trepa sobre ella, y de ahí hace señas y le grita a Maya para que venga. El caballo rojo inmediatamente se da cuenta de lo que sucede y la persigue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya, con la capa ondeando al viento y el cabello que le sale alborotado debajo, le grita:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué sucede...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo que Miyi, responde, apenas la tiene cerca como para hacerse entender:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Quítate de ahí!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya no entiende, pero se hace a un lado, suponiendo que es por el caballo que la persigue. Miyi, entonces, comienza a recordar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eh...yo no sé cómo volar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento el caballo golpea con sus cascos la piedra, con tanta fuerza, que hace que Miyi se resbale; pero los dos elfos lo hacen retroceder con sus espadas; Maya finalmente lo enfrenta, una vez más, y entonces el caballo rojo huye. Sus elementales desaparecen, al igual que la figura del caballo a medida que se pierde en la niebla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comienza a hacerse de noche. En el pantano, los elfos –con Eldar a la cabeza– Glauco, Maya y Miyi deliberan. Las opiniones se encuentran divididas, pero finalmente se decide por continuar la persecución del caballo rojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El centro de la maldad de aquel pantano descansa en un árbol negro y de tronco ancho, con hojas como calaveras y espadas alargadas. Los sobrevivientes del grupo de avanzada –unos quince aproximadamente– se detienen a la espera de la decisión de los líderes. Glauco, que antes había dejado abandonada a Maya por pelear con los elementales, quiso subsanar su error pidiéndole por favor acompañarla. Pero Maya se rehusó. Tanto ella como Miyi estaban escuchando la voz mental del clérigo que las llamaba desde aquel árbol para hacer una especie de acuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Por favor, cúidense.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miyi ve la preocupación en los ojos de Glauco, un poco tardía para ella. Maya observa a ambos, y avanza hacia el árbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambas se aproximan. Los arqueros tienen tensos sus arcos, por si el caballo rojo apostado al pie de aquel árbol negro hiciera algún movimiento sospechoso. Las elfas se aproximan hasta llegar a estar a dos metros de él. En ese momento, el caballo desaparece y en su lugar un clérigo muy apuesto les da la bienvenida:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Saludos, hechiceras elfas, mi nombre es Cronos, señor de la vida... y la muerte...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambas se quedan silenciosas, por distintos motivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Permítanme hacerles saber que la ambición no está reñida con la bondad... aunque parezca una locura, alguien puede ser bueno y ambicioso... y cuando alguien encuentra una verdadera razón por la cual pelear, entonces, se pelea...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Quién no quiere ser inmortal? ¿Quién, en algún momento de su vida, no ha sentido una furia virtuosa por la vida, y ha querido detener su paso, como se detiene la arena entre los dedos? Si la causa es justa, se permite luchar. Si la causa es buena, hasta la ira es necesaria porque es un medio para obtener el fin ansiado, supremo y justo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aire alrededor se estaba haciendo frío. Los caballos de los elfos comenzaban a encabritarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Así es que les ofrezco mi amistad, como se ofrece el viento a las aves, sin malicia, pero con una gran confianza en el futuro... en que el futuro sea para siempre nuestro presente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extendió la palma derecha, y apareció en ella una diadema negra; extendió la otra y surgió un larguísimo arete de piedras negras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Son mis obsequios, tómenlos. Cuando sientan una ira justa, verdadera, entonces me encontrarán a su lado. Siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La imagen del clérigo desapareció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los que esperaban en los caballos, la imagen del caballo rojo desapareció. Maya vio que a Miyi le había crecido un arete negro tan largo como el que llevaba puesto en la otra oreja, y sintió un escalofrío. Luego se tanteó la frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una diadema negra había aparecido, negra y pulida por el viento. Con cautela, la sacó y guardó en su bolso. Luego le dice a su amiga:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tienes un arete negro en...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miyi se sujeta la oreja izquierda. Pero no encuentra nada. El arete había desaparecido. La hechicera estaba preocupada. Ella había sentido su diadema, pero su amiga Miyi no había reparado en el arete. Quizás...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacudió la cabeza. No era prudente aventurar juicios. Mejor era regresar al reino elfo y planear la siguiente estrategia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es que retornaron a los dominios del rey Silvan, cabizbajos y francamente meditabundos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6330383768407814480-4185275754188775256?l=minoseraseunavez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/feeds/4185275754188775256/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6330383768407814480&amp;postID=4185275754188775256' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/4185275754188775256'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/4185275754188775256'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/2009/09/las-aventuras-de-maya-y-miyi_20.html' title='Las Aventuras de Maya y Miyi'/><author><name>Minos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08336895657678597853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SfmsvGd51ZI/AAAAAAAAAFA/geLZSJasz-I/S220/Cesar+en+Clinica+Azul+2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SraA2IM0p9I/AAAAAAAAAF4/h46Mo8xk3tY/s72-c/Daysi+-+Cathy+-+21-feb-2004+-03+-150+dpi.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6330383768407814480.post-7803239859684771450</id><published>2009-09-14T08:00:00.001-07:00</published><updated>2009-09-14T09:23:09.573-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cathy Gotuzzo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='elfas mágicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Maya y Miyi'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Daysi Lazo'/><title type='text'>Las Aventuras de Maya y Miyi (el origen)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/Sq5tjxCa21I/AAAAAAAAAFo/r1MqAojIll0/s1600-h/Cathy+28+feb+2004+(2).jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5381359065980656466" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 299px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/Sq5tjxCa21I/AAAAAAAAAFo/r1MqAojIll0/s320/Cathy+28+feb+2004+(2).jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Esta divertida historia se las debo a dos amigas, Cathy y Daysi, mujeres coquetas y bellas si las hay, que en ese preciso momento se encontraban curiosas acerca de jugar aventuras imaginarias. Pues bien, desarrollé una aventura al estilo fantástico medieval, con un malvado clérigo al que tenían que conjurar. Lo que me sorprendió al principio fue el detalle con que desarrollaron sus personajes: tanto Maya (Daysi) como Miyi (Cathy) describieron y dibujaron sus respectivos trajes con que iniciarían la aventura. Más de una hora entre telas, colores, plisados, encajes, joyas y runas, que me dejaron boquiabierto y mareado. Considérenme: soy un hombre, no doy tanto tiempo a los últimos diseños de moda. Me preocupan las espadas y equipamiento, o los conjuros mágicos, no cómo se verán los héroes si algún camarógrafo imposible apareciera de repente y les tomara una foto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ellas eran mujeres. Y ejercieron su derecho con toda naturalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después del vestido, comenzó el problema del nombre. Daysi dijo el suyo, que en realidad es su alias, muy conocido por sus amigos cercanos: &lt;strong&gt;Maya&lt;/strong&gt;, es decir, la Madre del Universo. Cathy, al ver la rapidez de la elección del nombre, y ya cercano el inicio de la aventura, no tuvo otra ocurrencia que cambiarle ligeramente algunas letras al nombre de su amiga, y crear el suyo: &lt;strong&gt;Miyi&lt;/strong&gt;, habida cuenta que Cathy es cronólogicamente menor que Daysi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así dio comienzo a esta nueva saga novelada y fantástica, que agradezco a los dioses me hayan permitido gozar, junto a estas dos bellezas del mundo de Rol, que todavía conservo como amigas, y que ahora recuerdan entre una y otra sonrisa, el pasado bien vivido y bien jugado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6330383768407814480-7803239859684771450?l=minoseraseunavez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/feeds/7803239859684771450/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6330383768407814480&amp;postID=7803239859684771450' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/7803239859684771450'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/7803239859684771450'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/2009/09/las-aventuras-de-maya-y-miyi-el-origen.html' title='Las Aventuras de Maya y Miyi (el origen)'/><author><name>Minos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08336895657678597853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SfmsvGd51ZI/AAAAAAAAAFA/geLZSJasz-I/S220/Cesar+en+Clinica+Azul+2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/Sq5tjxCa21I/AAAAAAAAAFo/r1MqAojIll0/s72-c/Cathy+28+feb+2004+(2).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6330383768407814480.post-6723873951757753499</id><published>2009-09-14T07:31:00.000-07:00</published><updated>2009-11-09T07:29:36.727-08:00</updated><title type='text'>Las Aventuras de Maya y Miyi</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/Svg1WfV0JzI/AAAAAAAAAGg/WnUUhYYIxRc/s1600-h/ojos+de+cathy+y+daysi+-web.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5402126413517301554" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 98px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/Svg1WfV0JzI/AAAAAAAAAGg/WnUUhYYIxRc/s320/ojos+de+cathy+y+daysi+-web.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/Sq5wzd5eUlI/AAAAAAAAAFw/zi4s-acwM14/s1600-h/Daysi-25-01-05++21+CON+LETRAS.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;Capítulo Primero: El Clérigo.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;En la frontera del misterioso Reino de los Elfos, justo en el lugar donde terminan sus dominios y comienzan los de la ciudad de Topacio, sucedieron unas misteriosas muertes, que según sus veloces mensajeros obedecen a pérfidos motivos. En ese momento, el reino elfo estaba pasando por un período de transición, con sus grandes generales y alto mando por pasar al retiro, de tal modo que comenzaba una nueva generación a ganar experiencia en el duro arte de enfrentarse al mal. Maya y Miyi, hechicera y maga respectivamente, las jóvenes promesas de la corona élfica, son comisionadas entonces para ventilar el asunto. Maya, la mayor y más experimentada, pide al rey ir sin tropas, lo antes posible. Salen rumbo a la frontera con Topacio, moviéndose velozmente. Después de un día de camino, y atravesando un bosque iluminado por los rayos del sol, encuentran una figura alada que pide auxilio. Las dos elfas se detienen y alzan la mirada. Ante el panorama sereno del bosque surcado de bandas doradas, una enorme gárgola se encuentra persiguiendo a una figurilla pequeña y alada, que gira y gira mientras grita –con su vocecita aguda y delgada– el auxilio que espera conseguir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya –la más experimentada de las dos– inmediatamente se pone a murmurar el conjuro &lt;em&gt;&lt;strong&gt;volar&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, mientras Miyi alza su báculo para enfrentarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gárgola pierde a la figurilla y luego se percata de que la elfa más alta le está haciendo gestos desafiantes. Así es que olvida la persecución y se lanza en picada contra ella. Miyi intenta golpearla con su báculo pero sin éxito; la gárgola devuelve y le hace morder la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto la figurilla, al ver a sus dos salvadoras, se alegra –con una alegría basada en extraño conocimiento de las cosas–, y se refugia como una bala en el bolso de Maya. Ella golpea su bolso pidiéndole que se calle la boca, mientras se eleva y gira en el aire para ver los progresos de su amiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gárgola está a punto de volver a la carga. Miyi intenta hacerle un conjuro de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;dormir&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, pero sin éxito. Maya hace un gesto de incomprensión, ante la absurda jugada de su amiga. Así es que hace la finta de atacar volando directamente hacia la criatura, y un segundo antes chocar hace un esquive. La maniobra da resultado: la gárgola sigue de largo, golpea el tronco de un grueso árbol, y cae de bruces en el suelo húmedo. Miyi aprovecha para huir hacia el matorral donde viera que se había escondido Maya, sin voltear a ver qué pasó con su enemigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí encuentra a Maya que está haciendo el conjuro &lt;em&gt;&lt;strong&gt;esfera de protección contra el mal&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, y entonces abre el bolso. La figurilla –con las alas dobladas y el cuerpo amoratado de tanto golpe– sale volando directamente hacia el rostro de Miyi, y se pierde en sus cabellos. Ahí se queda un buen rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gárgola se recupera del impacto y comienza a husmear en el aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Escuchen, no me hagan daño por favor, yo soy su amiga!&lt;br /&gt;- Te escuchamos, no seremos malas contigo... –le responde Miyi.&lt;br /&gt;- ¡Pero... esa abominación llamada elfa me ha golpeado salvajemente! ¡Mis alas, mis preciosas alas!&lt;br /&gt;- Discúlpala, por favor. Si quieres, puedes hablar sólo conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hada se tomó esto a pecho porque, saliendo de los frondosos cabellos de Miyi, y dándole adrede la espalda a Maya, les dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vengo a explicarles cómo vencer a clérigo negro, que antes curaba a la gente y ahora sólo se dedica al mal...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gárgola los encuentra finalmente. Despliega sus alas membranosas y sale en carga hacia ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ...él está tratando de ejecutar un conjuro que lo volverá inmortal, y para eso necesita de las almas de ciertas personas; tenemos que ir a detenerlo antes de que ésto ocurra...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El monstruo alado se estrella contra el campo de protección de Maya, y cae al suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ...será mejor que nos vayamos de aquí cuanto antes...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grupo sale del campo de protección, y tanto Maya como el hada vuelan por el bosque. Miyi no ha aprendido el hechizo volar así es que Maya trata tres veces de sujetarla sin éxito; finalmente, Miyi prefiere correr a toda velocidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cuál es tu nombre? –le pregunta Miyi.&lt;br /&gt;- Selena –responde el hada.&lt;br /&gt;Y se sienta en el hombro de Miyi. Luego mira a Maya con una mezcla de horror e ira, vuela alrededor suyo y luego regresa y dice:&lt;br /&gt;- ¿Siempre es así tu amiga?&lt;br /&gt;- ¿Cómo así?&lt;br /&gt;- Así... que golpea a las hadas.&lt;br /&gt;- No; sólo las golpea cuando hacen ruido.&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;- Es un poco antisocial... con cierta gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Selena se le queda mirando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eh... con ciertas criaturas.&lt;br /&gt;- Ah...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez que logran poner suficiente distancia entre ellas y la gárgola, Selena recién entonces cree oportuno explicarles en detalle su misión:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo he venido a ustedes para guiarlos en su aventura por órdenes de un mago poderoso a quien le debo la vida. La gárgola que hemos perdido es uno de los guardianes del clérigo. Al parecer, se enteró de mis intenciones y lo envió para detenerme. Para conseguir vencer a este clérigo, antes benigno, deben rescatar a un guerrero que está camino al templo. Es un pequeño desvío en nuestro camino, pero de verdad vale la pena. Déjenme guiarlas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hada las guía hasta una cabaña en donde encuentran a un solitario anciano sentado en una silla viejísima. El anciano les pide por favor –en un lenguaje apenas entendible– que le rasuren la barba porque hace mucho tiempo que no puede hacerlo por sí mismo. Como no vieran hoja de rasurar ni palangana alguna, Selena nuevamente sale en su ayuda, diciéndole a Miyi dónde encontrar ambas cosas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Aunque no lo creas, se encuentran en una inmensa fortaleza hecha de estacas de madera, llamada el gran Dun.&lt;br /&gt;- ¡Ah...!&lt;br /&gt;- ¿La conoces?&lt;br /&gt;- No, pero he oído hablar de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hada mira entonces a Maya. Esta se encoge de hombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Vamos, entonces?&lt;br /&gt;- ¡Vamos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya se ofrece a cuidar del anciano mientras Miyi –auxiliada por Selena– va por los utensilios. Antes de llegar al gran Dun, por consejo del hada, caza un conejo y lo sacrifica frente a la entrada. A continuación salen nueve enormes mastines cobrizos y devoran al conejo. Miyi aprovecha para ingresar al Dun. El hada vuela siempre cerca de ella y le dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Encuentra la cuchilla y la palangana, tómalas y sal de ahí lo antes posible, ¡y no toques nada más!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Miyi se apresura a buscar los objetos. Su aguda vista reconoce la hoja y la palangana, y las toma con mucho cuidado sin hacer caso de las montañas de oro, armas y objetos valiosos que ahí se encuentran. Al salir –mejor dicho, al dar un enorme salto por encima de los mastines que bloqueaban la entrada– es mordida por uno de ellos, pero sobrevive y llega a la cabaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, Maya conversa y trata de hacer la vida más confortable al anciano, quien le cuenta lo que recuerda de su vida: que había recorrido un vasto reino gobernado por un monarca noble y poderoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento llegan Miyi y Selena. Miyi le entrega entonces los utensilios a Maya, quien lo rasura. A medida que lo hace, el anciano, inexplicablemente, va rejuveneciendo. Al ver eso, Maya lo deja a mitad de rasurado, y Miyi la ve que no quiere continuar y termina la tarea. Ahora lo que ella ve es a un apuesto guerrero que se alza de su trono –la cabaña se ha convertido en un hermoso castillo–, quien le agradece el haberlo liberado de aquella maldición. Al salir del castillo, una forma voladora se encuentra a punto de dar con aquella nueva construcción. El guerrero desenfunda su espada, largo tiempo dormida. Maya se adelanta y utiliza su escudo semitransparente que hace rebotar a la gárgola en su primer ataque, y luego el guerrero termina de vencerla con su espada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Gracias por la ayuda.&lt;br /&gt;- De nada...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ambas elfas están bastante golpeadas por su primer encuentro con aquella gárgola, el guerrero les pide que por favor lo sigan para presentarles a un clérigo amigo suyo. La jornada los lleva hasta que cae la noche, hacia una amplia hondonada rodeada de sinuosas colinas, en donde se alza una brillante y altísima torre blanca, desde la cual desciende una figura luminosa. El guerrero conversa con aquella figura, y luego el clérigo accede a curarlas. Después, le dice a Miyi:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Noble elfa... me debes prometer que después de cumplir tu cometido de vencer al clérigo negro, sembrarás un campo de flores amarillas en donde más te parezca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Así lo haré...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el camino la hechicera Maya recuerda que tiene en su bolso un ungüento para curar las heridas. Miyi le pide a Glauco –el guerrero– que le aplique éste en la espalda, mientras conversan. Inmediatamente el hada Selena esboza una sonrisa de complicidad que se congela cuando se encuentra con los ojos de Maya. De todas formas, Glauco parece ser un poco tímido con las mujeres, pues frota con excesiva cautela la curvada espalda de Miyi, y le conversa de temas lejanos como la forja de espadas o la defensa contra dragones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche los sorprende camino al templo del clérigo, y deciden pernoctar en una cueva a mitad de una montaña. Se turnan para hacer guardia, en orden: primero Glauco, luego Maya, y finalmente Miyi. Ninguna novedad, excepto que Selena se pierde luego de medianoche. Al amanecer, Maya se despierta y comienza hacer sus estiramientos, pero Glauco aún permanece dormido. Miyi lo mueve para despertarlo, pero sin éxito. Entonces se le ocurre besarlo. Glauco se voltea y sigue durmiendo. Miyi vuelve a intentarlo, dos y tres veces. Finalmente, el guerrero se despierta. Los tres salen de la cueva a recibir la mañana. Entonces llega el hada con noticias sobre las defensas del templo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Escuchen, debemos entrar por la puerta del Norte!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero antes de que el hada pueda explicarles el por qué, un suceso especialísimo ocurre en el cielo. Unas figuras celestes semejantes a cometas vivos viajan desde el amanecer con rumbo a un punto remoto al otro lado de la montaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Vean! ¡Son las almas de los muertos, que viajan al templo del clérigo malo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A toda carrera, el grupo cruza la montaña por arriba y al descender ya puede ver las torres más altas del templo gris, morada del clérigo maligno. Al llegar a unos metros de la entrada principal –la entrada del Oeste–, deliberan para decidir por cuál ingresarán. Según el hada, soldados infinitos custodian la entrada del Oeste, mientras que dos o tres hombres jabalí hacen lo propio en la del Norte. Sin embargo, Maya prefiere hacer un intento de encantar persona en el guerrero de la puerta Norte. Así es que avanza hacia él y se levanta la prolongada capa que la cubre casi por completo, dejando ver su torneada pierna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Puedes dejarnos pasar, soldado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sea por la naturaleza del soldado, sea por el frío de aquel fin de bosque, lo cierto es que al soldado no le causó mucha gracia que una elfa se venga a complicar la vida animando a un guerrero a desobedecer una orden. Así es que le respondió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vete por donde viniste, elfa, que aquí no eres bienvenida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maya suelta su capa y regresa al escondite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vamos por la entrada del Norte...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miyi, Glauco y el hada se quedaron mirando a la elfa, que avanzaba resuelta a la otra entrada. Se encogen de hombros y la siguen sin preguntarle más. Tal como había dicho el hada, dos hombres jabalí estaban roncando en la entrada. Las elfas saben que no pueden encantar a criaturas de ese tipo, así es que utilizan otra estrategia. Una de ellas llama la atención de los guardianes y los atrae hasta la arboleda. Una vez en ella, Glauco los hiere de muerte con su espada. Ingresan sin problemas y ubican sin titubear la torre más alta, debido a que las formas celestes convergen sin cesar en ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Ahí arriba está el clérigo! –les dice Selena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tres suben por las escaleras en espiral mientras escuchan una voz que grita un conjuro. Ingresan al último piso justo a tiempo para ver la escena: todas las formas celestes terminan su viaje en un inmenso rosal de rosas blancas, y cada forma celeste que llega se pierde en una rosa blanca, que se transforma en roja. Maya se lanza inmediatamente sobre el clérigo y forcejea con él hasta colocarlo al borde de la ventana de piedra, mientras Miyi lanza una bola de fuego. Todo el rosal estalla en llamas. Maya y el clérigo salen disparados por la ventana antes de que la bola de fuego estalle, y ella, en el aire, ejecuta su conjuro de volar mientras observa cómo la torre entera se llena de una energía luminosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El templo se deshace en llamas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cielo azul sobre árboles hechos ceniza. Torres semiderruidas y un olor a carne quemada. Tierra y piedra negra que ya no se distingue. Miyi, de pie sobre aquel campo abatido, está sembrando flores amarillas. Glauco el guerrero, le ayuda. Maya, muda, los observa sin saber qué decir. El hada Selena, sin embargo, no los atiende. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6330383768407814480-6723873951757753499?l=minoseraseunavez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/feeds/6723873951757753499/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6330383768407814480&amp;postID=6723873951757753499' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/6723873951757753499'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/6723873951757753499'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/2009/09/las-aventuras-de-maya-y-miyi.html' title='Las Aventuras de Maya y Miyi'/><author><name>Minos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08336895657678597853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SfmsvGd51ZI/AAAAAAAAAFA/geLZSJasz-I/S220/Cesar+en+Clinica+Azul+2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/Svg1WfV0JzI/AAAAAAAAAGg/WnUUhYYIxRc/s72-c/ojos+de+cathy+y+daysi+-web.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6330383768407814480.post-5301847751448210221</id><published>2009-09-01T09:40:00.000-07:00</published><updated>2009-09-01T09:46:35.835-07:00</updated><title type='text'>El Mago Púrpura - El Fin de la Profecía</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Nosferatus detiene la primera oleada de hombres lagarto, y los envía muy lejos de un solo movimiento, hasta caer sobre sus camaradas. Su armadura comienza a brillar ligeramente, y de pronto el himno cambia a un sonido como de mar embravecido. Los Carrion Crawler, al ver esto, se detienen y retiran de la escena. El sujeto solitario está observando embobado la elocuencia de movimientos de Nosferatus. Se imagina un ejército de aquellos guerreros, guardianes invencibles de un reino lejano, pero no imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hombres lagarto vuelan a diestra y siniestra mientras Rayson entrega el verdadero anillo a Van Kadeth.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Toma, aquí tienes el anillo.&lt;br /&gt;- ¿Qué? ¿Quiere decir que éste no era el verdadero?&lt;br /&gt;- No...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente para Rayson estaban en plena batalla, de lo contrario Van Kadeth se las habría cantado todas. En lugar de eso, le arrebata el anillo y se lo pone en el dedo índice, mirándolo ferozmente. Casi se inmediato surge un halo amarillo pálido a su alrededor que envuelve tanto a Rayson como a Nosferatus, y dos hombres lagarto caen hacia atrás, sacudidos y confusos. Los tres se encuentran dentro de aquella cúpula divina que hace retroceder al mal. Rayson -sin el menor asomo de miedo- atraviesa el escudo y se reúne con el clérigo jefe para apoyarlo. Sin embargo, quien hubiera visto los ojos azules de aquel sacerdote, diría que aquel hombre no conoce el miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Señor, usted es quien debe usar el anillo...&lt;br /&gt;- Si así le parece...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van Kadeth ya está con él y de espaldas a los hombres lagarto. Nosferatus acaba de salir del escudo y está encarando a tres lanceros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre solitario se lanza a la pelea detrás de unos hombres lagarto; pero en lugar de acabar con Nosferatus y los clérigos, ataca a uno de los lagartos, que lo mira estupefacto. En ese momento, uno de los magos que iban con los hombres lagarto pide que le abran el paso y lanza una bola de fuego: Nosferatus no puede hacer nada para evitarlo, pues el disparo es más rápido que su espada, y hace impacto detrás. Se oye un estruendo terrible, y las rocas son salpicadas con piedra derretida. Pero cuando el humo se disipa, se ve al jefe al jefe clérigo caído junto con Rayson, pero ileso. El escudo los protegió del daño del fuego, sin bien no impidió que salieran proyectados contra la pared.&lt;br /&gt;- ¡Pronto, llamen a los ángeles!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El jefe se pone de pie y le pide a Rayson que le ayude. Ambos comienzan a orar con los brazos extendidos. Van Kadeth comienza a sentir la presencia benigna de los ángeles, y se marea. Sobre el borde del agujero, en el piso del templo, dos figuras se inclinan con sorna y curiosidad: Gallager y el mago Púrpura. Sin decir nada comienzan a mover las manos. El ladrón les tira su daga que cae en el cuerpo de Gallager; el mago pega un grito atroz y desaparece de vista; pero el mago Púrpura termina su conjuro y de pronto todas las luces se van del agujero. Una oscuridad total los envuelve. Rayson y el jefe clérigo sienten que su poder clerical comienza a descender, y se desmoralizan. Van Kadeth entonces saca sus anillos e invoca el poder de uno de ellos. Un bello rayo de luna recae sobre los dos clérigos y su cúpula divina. Van kadeth ve sonreír a Rayson por primera vez. Entonces los dos clérigos alzan sus manos para continuar llamando a los ángeles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la nave central del templo, tres figuras tan inmensas como luminosas descienden con velocidad de caída. Los monaguillos exclaman llenos de entusiasmo, mientras que en el fondo del agujero los hombres lagarto se estremecen de terror.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mago Púrpura y Gallager descienden también, tratando de evitar lo inevitable. Van Kadeth los espera con su escudo de dragón elevado a la altura del rostro. Nosferatus apenas se ha dado cuenta de lo que sucede sobre su cabeza; está muy ocupado liando hombres lagarto como fardos a derecha e izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el aire, el mago Púrpura lanza otra bola de fuego que impacta en el centro del agujero; otra oleada de llamas inunda el ya trajinado escenario de batalla; Van Kadeth resiste la explosión con su escudo, lo mismo que los clérigos y Nosferatus, pero el hombre solitario sale despedido por el impacto y pierde el sentido. Nadie repara en él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Retirada!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van Kadeth, al ver que los magos ordenan la retirada y se disponen a huir por el túnel, se lanza sobre uno de ellos. Logra atrapar al mago Púrpura, quien se debate como un león, pero el elfo ahora es más fuerte y lo sujeta hasta que sus fuerzas comienzan a decaer. Los ángeles ya están llenando con su luz de bienestar el inmenso agujero, y los clérigos lanzan gritos de victoria. El elfo negro no puede soportar una piedad tan poderosa y cae al suelo desmayado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van Kadeth despierta. Se encuentra en una cama, y unas cortinas plegadas apenas pueden evitar el paso de un día radiante. En el enorme cuarto, decorado de mármol y perlas, descansa un enorme símbolo que representa la mitad de un sol y una luna, reunidos en un mismo disco, en altorrelieve. Lo primero que le viene a la memoria es el mago Púrpura. Duda acerca de si lo habrán capturado. Luego, una sed inmensa lo invade. Sobre su velador descansa una jarra de cristal llena de agua. Se la lleva a los labios. En ese momento repara en una cama a su costado. La figura que se encuentra en ella cambia de posición. Duerme de costado, de espaldas al elfo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera, Rayson continúa mirando el paisaje. Se ha tomado un descanso en su labor de jardinería. Después de dos días, ya lo está haciendo con más presteza. Se vuelve a ver el valle, y distingue a Nosferatus conversando con el clérigo jefe, quien le pone al tanto de lo que ha pasado con los clérigos, la amistad que habían tenido con los magos de la Torre, y sobre todo con Elder, el mago Púrpura. Rayson casi puede adivinar sus palabras: “la conspiración está siendo eliminada, Gallager ha sido capturado y está prisionero, ha delatado a varios magos traidores pero se sospecha de muchos más que han huido apenas se dio lo del ataque; el mago Púrpura, al ver todo perdido, prefirió quitarse la vida.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson desvía la mirada y contempla el valle del Río, y compara su belleza con la imagen que todavía guarda del valle en el futuro. Camina lenta y silenciosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“- Rayson, debes purgar por lo que has hecho. Has mentido, y aunque lo has hecho por una buena causa, estás manchado y debes purificarte...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson recuerda el día completo de meditación, en ayunas, y suspira en silencio, un suspiro hondo y lleno de miedo. Teme que su culpa todavía fresca sea llevada por el viento y llegue al clérigo jefe, que sin embargo se ha portado muy bien con él y con todos. Observa cómo él y Nosferatus se reúnen con uno de los magos de la Torre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mi señor, tengo malas noticias. Los traidores se han llevado muchos objetos mágicos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El heraldo mira a Nosferatus como si reuniese fuerza, y le dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Las otras dos armaduras han sido robadas. Los magos han huido hacia el este, y se están aliando con los orcos y los hombres lagarto...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson observa a Nosferatus, contrastado con las flores amarillas, dar súbitamente media vuelta y mirar el valle. Ya lo sabe, piensa. Ahora, ¿qué decidirá? Aún si se lograra acabar con todos los traidores, queda todavía el dilema de regresar al futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los blancos aposentos del templo, Van Kadeth termina de dormir un sueño merecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6330383768407814480-5301847751448210221?l=minoseraseunavez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/feeds/5301847751448210221/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6330383768407814480&amp;postID=5301847751448210221' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/5301847751448210221'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/5301847751448210221'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/2009/09/el-mago-purpura-el-fin-de-la-profecia.html' title='El Mago Púrpura - El Fin de la Profecía'/><author><name>Minos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08336895657678597853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SfmsvGd51ZI/AAAAAAAAAFA/geLZSJasz-I/S220/Cesar+en+Clinica+Azul+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6330383768407814480.post-7470460524452528314</id><published>2009-05-09T05:37:00.000-07:00</published><updated>2009-05-09T05:44:16.667-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='radioteatro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='radionovela'/><title type='text'>Mi página web...</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Estimados lectores del mundo:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Me complazco en comunicarles que he creado una página web personal, para poder subir las historias que he venido haciendo en estos últimos meses, para que las disfruten, por un afán de contribuir a la narrativa y al radioteatro actual.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Muchas gracias por sus visitas y comentarios.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a href="http://www.cosmocuentos.com/"&gt;www.cosmocuentos.com&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;César Anglas Rabines.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Cirujano dentista&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Locutor profesional.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6330383768407814480-7470460524452528314?l=minoseraseunavez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/feeds/7470460524452528314/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6330383768407814480&amp;postID=7470460524452528314' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/7470460524452528314'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/7470460524452528314'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/2009/05/mi-pagina-web.html' title='Mi página web...'/><author><name>Minos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08336895657678597853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SfmsvGd51ZI/AAAAAAAAAFA/geLZSJasz-I/S220/Cesar+en+Clinica+Azul+2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6330383768407814480.post-766849154110170335</id><published>2009-05-05T14:53:00.000-07:00</published><updated>2009-05-05T15:27:21.012-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Orugas Carroñeras'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Carrion Crawler'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Torre de Magia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuña mágica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Contempladores'/><title type='text'>El Mago Púrpura. Sexta Parte. Pasado y Presente.</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;ta resumen.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Aventureros: Clérigo &lt;span style="color:#ff6666;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Rayson&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; (Melissa).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Guerrero &lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff6666;"&gt;Nosferatu&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ff6666;"&gt;s&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; (Roxana).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Elfo Oscuro &lt;span style="color:#ff6666;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Van Kadeth&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; (Armando).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Nuevo personaje: el vagabundo solitario (César, tocayo mío, por si acaso).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;A partir de una plaga de setas que azotó el Valle del Río, clérigo y guerrero se ven envueltos en una intriga de magos del pasado, donde se alza un personaje tan misterioso como ambiguo: El Mago Púrpura. El trío viaja, por encargo del espíritu del mago (ya fallecido en el presente), al pasado, cuando estaba con vida. Al hacerlo, se encuentran con una gran Torre de Magia, en el centro de una enorme Cuña Mágica, que otorga poderes a los que se encuentran en sus alrededores. &lt;span style="color:#33ffff;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Gallager&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;, el amigo más cercano al Mago Púrpura, conversa con los recién llegados, quienes le cuentan lo sucedido. Sin embargo, al parecer, tanto Gallager como &lt;span style="color:#33ffff;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Taggart&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;, el mago que gobierna la Torre, tienen secretos que guardan a los aventureros. Tanto Rayson como Van Kadeth recelan de ellos, y se ponen a investigar por su cuenta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Clérigo y elfo son vigilados por dos pequeños ojos voladores, hasta que los magos deciden que es mejor eliminarlos. Rayson y Van Kadeth acaban de escapar del piso más alto de la Torre, donde han querido matarlos con un conjuro de Bola de Fuego, y ya están en busca del guerrero Nosferatus, que acaba de encontrar (y exhumar) el cuerpo de una mujer enterrada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El vagabundo solitario, luego de robar ciertas joyas peligrosas, y muy curioso por lo que ha visto, les sigue los pasos en su huída.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El grupo decide que es mejor separarse para distraer la atención de ellos. Rayson se compromete a buscar y traer de vuelta a su amigo Nosferatus, mientras el elfo corre hacia el bosque...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Van Kadeth corre como alma que lleva el diablo hacia la montaña, y varias veces pierde a los escasos magos que tratan de alcanzarlo. Una vez que se interna en el bosque, su ambiente natural, se siente más tranquilo. Se coloca en un árbol frondoso y especialmente bien ubicado, y espera a Rayson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los magos lo golpea casualmente mientras corre a reunirse con sus líderes, y saca de su encanto al sujeto solitario; al instante se guarda el brazalete, esboza media sonrisa, y se aleja sin hacer aspavientos mientras continúa al acecho por si alguien se encuentre distraído. Tras vanos intentos, finalmente ve que uno de los líderes termina de dar sus órdenes y se aleja pensativo. Al segundo intento logra birlarle su espada: una pesada hoja sumamente larga y ancha, capaz de cortarle el cuello a un toro. Inexplicablemente para él al menos, el otro ni siquiera se volvió a mirarlo; tuvo que concluir que su preocupación era tan intensa que no vio o sintió nada extraño. Pero también se alegró de que sus dedos no hayan perdido la práctica, después de ocho días conviviendo con magos. De todas formas, piensa, la espera valió la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson observa dos bengalas verdes salir de lo alto de la torre, en dirección a la montaña. Los haces se desvanecen a mitad de camino, en el cielo azul. Está corriendo con Nosferatus –a quien le está contando lo sucedido– rumbo a la montaña. El sujeto solitario, por su parte, también está escapando en esa dirección. Los observa caminar, hacia su derecha, y comienza a seguirlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Listo elfo! ¡Vámonos!&lt;br /&gt;- ¿A dónde?&lt;br /&gt;- Hacia el sur...&lt;br /&gt;- ¿Tienes el anillo?&lt;br /&gt;- ¡Después te lo doy!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson rodea la enorme orilla del lago. Van Kadeth cree oportuno mencionarle cierto detalle:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- He visto hombres lagarto dirigiéndose hacia el sur...&lt;br /&gt;- ¿De verdad? ¿Cuántos?&lt;br /&gt;- Miles. Parece que van seguros, como si alguien los estuviera guiando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento, el clérigo se detiene. Recuerda súbitamente a los Carrion Crawler, haciendo surcos en la tierra agrícola. Luego, su mente se llena con su imagen, muchos de ellos escarbando oblícuamente bajo tierra y avanzando hacia el sur. Precisamente, bajo la montaña. Con esa visión se detiene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Rayson...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sujeto entretanto los observa de lejos, en el declive del bosque. Luego –al ver que no presentan una postura hostil–, intenta una primera aproximación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hey, muchachos...&lt;br /&gt;- ...Rayson, te digo que quiero el anillo...&lt;br /&gt;- ¡Uf! ¡Está bien! Toma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le da el otro anillo. Van Kadeth lo examina. Luego le dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mira lo que yo he encontrado...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se remanga y enseña los demás anillos que cogiera del cuerpo del Mago Púrpura, en el fondo del lago. Rayson se sorprende. Evidentemente, aquel elfo tenía sorpresas ocultas literalmente debajo de la manga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo pude haber utilizado los poderes de estos anillos para liquidarlos, pero en lugar de eso los he ayudado... ¿crees que no los vi cuando me abandonaron en esta misma montaña?&lt;br /&gt;El clérigo seguía con la vista perdida en la superficie del lago.&lt;br /&gt;- ...espera... elfo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson tiene nuevamente una visión: esta vez observa que los Carrion Crawler se dirigen por debajo del lago, a una gran velocidad, en dirección al templo del Sol y la Luna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Los Carrion Crawler se dirigen hacia el Templo en este preciso momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van Kadeth abre desmesuradamente los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eso es.&lt;br /&gt;- ¿Eso es qué?&lt;br /&gt;- Los clérigos del Templo dijeron que fueron atacados por un lugar que no esperaban...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson se le queda mirando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿No lo entiendes? Alguien está dirigiendo un ataque por debajo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson comienza a caminar a paso vivo. Van Kadeth y Nosferatus lo siguen. El sujeto solitario, por su parte, continúa intentando obtener una respuesta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ea... muchachos... no sean mal educados. Díganme de qué se trata y los ayudaré. Muchachos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni Rayson ni Van Kadeth le hacen caso. Nosferatus los sigue sin decir ni pío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Claro... ¡Por eso los hombres lagarto se están moviendo al sur! ¡Es un ataque coordinado!&lt;br /&gt;- Esa debe ser la conspiración de los traidores.&lt;br /&gt;- ¡Vamos, no hay tiempo que perder!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comienzan a correr. El sujeto los observa alejarse como si escaparan del fin del mundo, hasta perderse de vista. Se encoge de hombros y los sigue, un poco de mala gana, un poco aliviado de su alejamiento, con la espada golpeándole pesadamente las piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuenta la leyenda que estuvieron corriendo por los valles durante casi dos días sin detenerse, y sin dar muestras de cansancio, hasta avizorar el famoso Valle del Río. Lo primero que vieron fue un enorme y elegante templo de color gris claro, rodeado de una inmensa cúpula celeste. El diámetro y la naturaleza de aquella cúpula eran indiscutiblemente de origen divino. Terminan su recorrido por el llano, –admirados por el espectáculo que ofrecía el Templo a cada paso de su recorrido–, cruzan el río por un puente conocido, y se encaran con los monaguillos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Tengo que ver a su jefe! ¡Están a punto de caer en un ataque!&lt;br /&gt;- Calma, calma, déjeme que le entienda y hable más lento, por favor...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los monaguillos estaban vestidos con trajes ligeros de buena tela teñida de un blanco humo con ribetes grises. La construcción se les hacía conocida, sobre todo los grandes arcos que servían como portales de entrada, y los amplios y bien cuidados jardines, con flores multicolores. En el centro del jardín principal, se alzaba un arbolito de unos dos metros de alto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Le digo que los Carrion Crawler están escarbando debajo de este valle...&lt;br /&gt;- ¿Los Carrion Crawler? ¡Jamás han llegado por aquí esas bestias!&lt;br /&gt;- Además hay hombres lagarto que están viniendo por el norte...&lt;br /&gt;- A esos sí los conocemos, pero descuide: estamos bien cubiertos. Ya han intentado hace tiempo atacarnos, y han retornado arrepentidos a sus dominios. Realmente, nuestros centinelas...&lt;br /&gt;- Queremos ver a su clérigo jefe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los monaguillos se los quedaron mirando. La verdad, aún dicha de forma apresurada, es tan fuerte, que uno de ellos le hizo una mirada a su compañero, y éste asintió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien. Por aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los conducen por una serie de corredores bien cuidados y rodeados por bellos jardines llenos de luz y color. Llegan a la nave principal del templo. Rayson cierra los ojos, en medio de sus visiones, mientras Van Kadeth y Nosferatus lo observan en silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El clérigo jefe es un hombre bajito y de rostro sincero. Rayson lo saluda:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Noble jefe: en este momento van a ser atacados por miles de hombres lagarto...&lt;br /&gt;- ¿Cómo es eso? –dijo el clérigo, mientras sus monaguillos se miraban incrédulos.&lt;br /&gt;- Están utilizando a los Carrion Crawlers para cavar un agujero que los conduzca hasta aquí.&lt;br /&gt;- Eso es absurdo –dijo el clérigo jefe.&lt;br /&gt;- ¡Por favor, créanos, es la verdad! –dijo a su vez Van Kadeth.&lt;br /&gt;- Este templo ha sido siempre atacado y nunca vencido –les respondió tranquilamente–, y no hay nada que pueda hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento, se sintió un estremecimiento; las finas losas comenzaron a tremolar ante la sorpresa de los sacerdotes reunidos en torno a su líder. Van Kadeth tomó al clérigo de los hombros ante la sorpresa de sus acólitos, y le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Van a llegar por abajo, están cavando un agujero por abajo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El temblor era muy ligero, rítmico, como proveniente de una fiera bestia legendaria que se moviera en ondas, y ganaba en intensidad a cada momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Por favor!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante esto último, el jefe cedió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Saquen a los ángeles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van Kadeth lo miró sorprendido. Rayson soltó el aliento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosferatus salió a los jardines. Un tumulto lejano comenzaba a formarse y desaparecer en torno a un enorme túmulo de tierra, túmulo que antes no existía a juzgar por el alboroto de sacerdotes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas criaturas blancas y aladas salieron del altar mayor de aquel templo y, sin importartes el poco espacio disponible, atravesaron los cuerpos del clérigo, sus acólitos, Rayson y Van Kadeth, y se dirigieron a través de los jardines hacia el exterior. Van Kadeth se sintió mareado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Nosferatus lo cogieron mientras regresaba. Una ola de bienestar sacudió su cuerpo. Todos los clérigos saludaron con vítores la aparición de su última defensa. El tercer ángel prefirió atravesar la cúpula de la nave central del templo como si ésta no existiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sujeto solitario logró mezclarse con la multitud de hombres lagarto que gritaban en su idioma “¡muerte a los clérigos!”, y se introdujo en el gigantesco agujero que los Carrion Crawler habían excavado en la colina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ángeles dominaban las alturas. Justo cuando Nosferatus estaba llegando a la nave central, Rayson y Van Kadeth presintieron lo peor, y se abalanzaron sobre los clérigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Ustedes no entienden! ¡Van a atacar por debajo! ¡Por debajo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento el suelo crujió. Miles de losas se resquebrajaron al mismo tiempo, y el mundo se les vino abajo. Una boca de polvo y noche los tragó en la inmensa tierra desnuda. El frío y la oscuridad hicieron presa de los aventureros, que desenfundaron sus armas y se prepararon para el combate. La poderosa armadura de Nosferatus súbitamente cambió de melodía y comenzó a rugir un himno de batalla. Instintivamente los clérigos adoptaron una posición defensiva posterior, mientras que los guerreros se adelantaban con sus espadas. Las bocas de los Carrion Crawler se alzaban amenazantes, y detrás de ellas cientos de hombres lagarto armados de lanzas y escudos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6330383768407814480-766849154110170335?l=minoseraseunavez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/feeds/766849154110170335/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6330383768407814480&amp;postID=766849154110170335' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/766849154110170335'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/766849154110170335'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/2009/05/el-mago-purpura-pasado-y-presente.html' title='El Mago Púrpura. Sexta Parte. Pasado y Presente.'/><author><name>Minos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08336895657678597853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SfmsvGd51ZI/AAAAAAAAAFA/geLZSJasz-I/S220/Cesar+en+Clinica+Azul+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6330383768407814480.post-6046376614911862990</id><published>2009-05-04T08:55:00.000-07:00</published><updated>2009-05-05T03:09:06.524-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Melissa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuña de Magia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Calabozos y Dragones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Juegos de Rol'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='clérigo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Armando'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mago púrpura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='guerrero de rol'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Roxana'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='guerrero torpe'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='guerrero tonto'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Elfo Oscuro'/><title type='text'>El Mago Púrpura. Interludio.</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SgAQOcYV3LI/AAAAAAAAAFg/oG0XzUjRQvo/s1600-h/Melisa,+Roxana,+Armando,+Minos-1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5332279799129169074" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 205px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SgAQOcYV3LI/AAAAAAAAAFg/oG0XzUjRQvo/s320/Melisa,+Roxana,+Armando,+Minos-1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Como paréntesis para comentarles cómo nació la idea de esta aventura (de tipo rol), y luego la creación de este relato, y a modo de resumen, les confesaré que siempre me han fascinado las aventuras espacio-temporales en un mundo medieval de fantasía. A mí me gusta dirigir aventuras, y tuve que crear una justo para un grupo que recién empezaba a jugar rol. Eran dos mujeres jóvenes, una de ellas decidió ser un clérigo humano, y la otra, un guerrero humano. Como dato curioso, ambas chicas decidieron ser hombres, a pesar de que les dije que podían ser perfectamente mujeres, y que era lo más natural cuando jugaban mujeres. Pero no me hicieron caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imaginemos una gran fuente de magia, una &lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#33ffff;"&gt;cuña inmensa y casi invisible&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, que tenga una duración de quinientos años, y que surja de forma inopinada, en cualquier lugar de aquel mundo, durante el primer año después de cumplidos los quinientos de la cuña anterior. Es decir, en los primeros años de la cuña, ésta tiene un gran poder, y luego se va desvaneciendo hasta llegar a desaparecer por completo. La cuña es tan grande como un edificio de veinte pisos, y sólo ciertas personas pueden verla a lo lejos, de forma imponente. En el lugar en que aparece, concede el don de la magia a sus habitantes. De tal forma que se produce un súbito incremento de magos de todo calibre. Y por lo tanto, de grandes problemas, ya que mientras unos son cuidadosos con su poder, otros causan estragos por doquier, y utilizan sus poderes para dominar pueblos y adquirir un gran renombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el tiempo, se producen ciertos reglamentos para poder utilizar sabiamente la magia de las Cuñas. En el episodio que nos ocupa, hago aparecer a los personajes justo cuando está por desaparecer una &lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#33ffff;"&gt;Cuña de Magia&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, es decir, cuando ya casi no hay magos en el mundo. Se habla de leyendas, de grandes hazañas, pero con trazos vagos y cada vez más ajenos a sus habitantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es en ese contexto en que aparece la Plaga del Valle, que atrae la atención del &lt;em&gt;&lt;strong&gt;clérigo Rayson&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; (Melissa) y el &lt;em&gt;&lt;strong&gt;guerrero Nosferatus&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; (Roxana), a los que se une el elfo Van Kadeth (Armando). De inmediato me doy cuenta de que Melissa juega un clérigo a la defensiva, muy poco comunicador de sus pensamientos y sus emociones, y que no sigue las reglas. Y luego veo con sorpresa cómo Roxana juega al guerrero más torpe que me ha tocado dirigir: Nosferatus, y le imprime su sello personal. Es tonto, torpe, y desconectado de la realidad, pero con mucha suerte en la tirada de dados. Cuando tiene que actuar, generalmente lo hace sin ninguna relación con el equipo que conforma, y he llegado a la conclusión de que ni la misma Roxana sabe hacia dónde va su personaje. Mejor dicho: Nosferatus es Roxana.&lt;br /&gt;Armando, en cambio, aporta la nota de sentido común. El es un jugador del rol muy experimentado, y sabe manejar bien a su &lt;em&gt;&lt;strong&gt;elfo, Van Kadeth&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;. El contraste con el clérigo y el guerrero, por lo tanto, no puede ser más gracioso. Eso, aunado al hecho de que Armando construyó un elfo arrogante y misterioso, muy propio de los Elfos Oscuros, termina de completar un cuadro de equipo sumamente descoordinado e hilarante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me divertí mucho mandándolos al pasado. En esta aventura, regresan al momento exacto en que la Cuña Mágica estaba en todo su apogeo, con una poderosa Confradía de Magos, una gran Torre de Magia justo en el lugar donde se encuentra la Cuña, y toda una intriga donde dos bandos con filosofías opuestas acerca de quién debe saber de magia y quién no, los envuelve y los embrolla como nunca antes se había visto en el Mundo de los Calabozos y Dragones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6330383768407814480-6046376614911862990?l=minoseraseunavez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/feeds/6046376614911862990/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6330383768407814480&amp;postID=6046376614911862990' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/6046376614911862990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/6046376614911862990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/2009/05/el-mago-purpura-interludio.html' title='El Mago Púrpura. Interludio.'/><author><name>Minos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08336895657678597853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SfmsvGd51ZI/AAAAAAAAAFA/geLZSJasz-I/S220/Cesar+en+Clinica+Azul+2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SgAQOcYV3LI/AAAAAAAAAFg/oG0XzUjRQvo/s72-c/Melisa,+Roxana,+Armando,+Minos-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6330383768407814480.post-6988466709634394606</id><published>2009-05-01T05:13:00.000-07:00</published><updated>2009-05-05T15:39:22.607-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Clérigo de rol'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Torre de Magia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuña mágica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='guerrero torpe'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='guerrero tonto'/><title type='text'>El Mago Púrpura. Quinta Parte: Desenlace.</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- ¿Y ahora a dónde? –dijo Van Kadeth, algo nervioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sígueme; vamos a lo más alto de la torre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaron al nivel donde almorzaban los magos. Rayson ya había estado allí en su primera incursión por la torre, y hasta se puso a conversar con los magos. Pero en ese momento habían muy pocos de ellos. Una persona sentada en actitud contemplativa, en uno de los rincones, parecía apreciar a través de los amplios agujeros sin vidrios de las ventanas el cielo azul de la tarde. El lugar era inmenso, mucho más ahora por estar casi desierto. Rayson y el elfo se sentaron en una mesa céntrica y se estuvieron quietos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y ahora qué hacemos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esperar... a ver qué ocurre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos magos enormes, con hombreras doradas y capas largas y rojas, se apostaron en la entrada. Esto pareció terminar de persuadir a los pocos comensales que aún quedaban a terminar su merienda y salir muy rápido, cosa que hicieron dentro de lo podría parecer algo casual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, los &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Contempladores&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; se miraron unos a otros, parpadearon un instante, y se retiraron de ahí. Esta vez, tanto Rayson como Van Kadeth se percataron de aquello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esto no me gusta... Rayson, salgamos de aquí...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van Kadeth extrae de su túnica negra un garfio metálico, y se levanta de la mesa. Rayson hace lo mismo. Los sujetos vestidos de rojo se remangan las enormes y lujosas túnicas bordadas de oro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sujétate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El solitario individuo que miraba las ventanas se ha percatado de la escena y también se ha puesto de pie. Su contemplación abstraída ha dejado paso a una inquieta incertidumbre y luego a una mortal certeza. Con ojos astutos, calcula el panorama: dos magos rojos a punto de lanzar un conjuro tan poderoso que todo el ambiente ha sido evacuado; una salida bloqueada por ellos –la única–, y a través de las ventanas, una distancia como de cuarenta hombres hasta el nivel del suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un destello sale de los brazos extendidos de los hombres de rojo e impacta en las paredes opuestas: inmediatamente se encienden dos hogueras a la altura de los ojos de una persona, haciendo estallar en llamas todo lo que se encuentra en su interior. Van Kadeth se lanza aferrado a un extremo de la cuerda que había mantenido escondida y, sujetado por el garfio, desciende en forma escalofriante unos ocho pisos más abajo. Rayson está prendido a su espalda. Ambos se estrellan contra el alféizar de una ventana y dan de bruces al suelo. El sujeto solitario logra pararse en el estrecho saliente de las ventanas justo cuando todo estallaba en llamas. Observa con horror qué tan cerca está de caer al vacío. Rodeando la torre por fuera, pace un rebaño de ovejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Rayson, vamos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van Kadeth abre la puerta; el pasillo está repleto de magos que corren hacia los pisos inferiores; en ese momento, el clérigo comienza a orar a su dios pidiéndole un favor. Van Kadeth lo mira desesperado. El otro sujeto, mientras tanto, ya desciende por la cuerda que dejara el elfo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien. Vamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se internan en la multitud que vocifera “¡los traidores!”, ”¡los traidores!”; nadie les hace caso. Descienden sin problemas hasta el primer piso. El sujeto llega algo pálido a la ventana que dejaran clérigo y elfo. Con una mirada rápida verifica si no hay peligro, y escapa igualmente por la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson y Van Kadeth aprovechan la confusión de magos para dar un rodeo a la torre y huir por detrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Rayson, vé por Nosferatus; nos encontraremos en el lago.&lt;br /&gt;- Entendido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se separan sin decir más; entretanto, el enigmático sujeto, mientras corre y grita “muerte a los traidores”, con dedos ágiles roba una pequeña pulsera demasiado ostentosa para pasar inadvertida. Después de mucho correr, llega a la entrada y respira tranquilo. Tierra firme, piensa. Se aleja de la multitud que se aglomera por todos lados y vocifera estridente, se detiene a uno de los lados de la torre, mira a derecha e izquierda, y con mucho cuidado revisa su nueva adquisición. Inmediatamente cae en un estado de sopor estúpido, con los ojos clavados en el brillante brazalete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson encuentra las señas de Nosferatus en un pequeño jovenzuelo que le señala el cementerio; llega a la colina, se abre paso a través de la multitud curiosa, coge la poderosa hombrera de su amigo y le dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nosferatus, vámonos, tenemos problemas, serios problemas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6330383768407814480-6988466709634394606?l=minoseraseunavez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/feeds/6988466709634394606/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6330383768407814480&amp;postID=6988466709634394606' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/6988466709634394606'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/6988466709634394606'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/2009/05/el-mago-purpura-quinta-parte-desenlace.html' title='El Mago Púrpura. Quinta Parte: Desenlace.'/><author><name>Minos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08336895657678597853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SfmsvGd51ZI/AAAAAAAAAFA/geLZSJasz-I/S220/Cesar+en+Clinica+Azul+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6330383768407814480.post-2623188894329547692</id><published>2009-04-30T07:03:00.000-07:00</published><updated>2009-05-05T03:14:58.333-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rol'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='clérigo desconfiado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relato de rol'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mago púrpura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='guerrero torpe'/><title type='text'>El Mago Púrpura. Cuarta Parte: ¿Amigos o Enemigos?</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Rayson tenía un torbellino en la cabeza. Por un lado, había conseguido invocar exitosamente al mago, pero en lugar de solucionarles el problema, los complicó más. Una extraña conducta inicial, de lo más atemorizante. Y luego, afectado por una especie de amnesia. Y Gallager. ¿Qué había conversado con Elder, que éste se encontraba tan tranquilo? Por un momento deseó compartir sus dudas con alguien, aunque sea un elfo con malas pulgas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gallager lo sacó de sus meditaciones:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Un último detalle: como medida de protección, Taggart me encargó que les pusiera una vigilancia permanente, hasta que los traidores sean capturados. Por seguridad. Sólo por si acaso son emboscados, o algo así. Esos magos son muy poderosos, y si los cogen por sorpresa no tendrán ninguna oportunidad. La información llegará permanentemente hasta nosotros a través de ellos. Ya saben, no se alejen mucho.&lt;br /&gt;Y aquí bajó la voz y dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ... me parece que Taggart desconfía de ustedes. Pero es lo usual. Son forasteros. No se preocupen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sacudió las manos, como restándole importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salieron Rayson y Gallager; Van Kadeth fue a su encuentro y esperó a que Gallager subiera las escaleras para decirle:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dame el anillo.&lt;br /&gt;- ¿Por qué?&lt;br /&gt;- Ya invocaste al mago, ya no lo necesitas.&lt;br /&gt;- No lo tengo...&lt;br /&gt;- ¿No lo tienes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí Rayson hace un alto para suplicar el perdón de su dios por lo que va a decir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo perdí.&lt;br /&gt;- ¿Lo p...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y antes de que Van Kadeth saliera de su asombro, comenzó a bajar las escaleras y le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Vamos! Tengo un presentimiento. Acompáñame a la biblioteca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosferatus llega algo cansado a la colina, sin percatarse de que la gente trata de evitarlo apenas lo ve de lejos. Encuentra una lápida de mármol blanco que destaca sobre las demás, y calcula que se trata de ella, a juzgar por el nombre de mujer y la tierra recién removida. Comienza a cavar. La armadura hace que su fuerza aumente y le priva del cansancio, así es que continúa sin detenerse. En las afueras de aquel pueblo, se ve a lo lejos la silueta de un guerrero con una enorme armadura dorada cavando de rodillas en una colina solitaria, a mitad de la tarde. Por suerte para él, la tumba no está muy profunda, y llega sin dificultad hasta el cuerpo de una hermosa mujer, muerta como le habían dicho, por una serie de tajos desiguales. En uno de sus dedos lleva un anillo con el símbolo de una semilla. Por lo demás, nada fuera de lo común. Pero para Nosferatus aquello tiene el carácter de una revelación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van Kadeth entrega a Rayson el libro de Anillos Mágicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Aquí tienes, vamos, descubramos por fin qué anillo es el que te di –porque no creo que lo hayas perdido–, y si tiene algún poder. Vamos, leamos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se la pasan una hora leyendo. Finalmente, Rayson descubre el grabado de un anillo idéntico al que le diera Van Kadeth –quien también lo recuerda muy bien–, y se quedan boquiabiertos de asombro: se trata de un anillo de protección, de tipo clerical, que ofrece su salvaguarda en un radio de tres metros contra todo lo físico y mágico que se le interponga. Conociendo el poder de la Torre, ni Rayson y ni Van Kadeth se atreven a dudar de su poder. Ambos se miran emocionados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dame el anillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson está a punto de retirar la mano extendida del elfo para iniciar una nueva discusión, cuando se oye un rugido, un terrible estampido semejante a mil truenos; la poca gente que se encontraba en ese momento leyendo deja sus libros y sale corriendo a ver qué sucede. El elfo sale también, seguido del clérigo. En los pasillos se encuentran con mucha más gente que grita: “¡vamos tras ellos!”, y “¡muerte a los traidores!”, pero cuando llegan a la entrada de la Torre –de donde partían los gritos– no encuentran nada extraordinario, salvo varias casas vecinas chamuscadas por alguna bola de fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Disculpe, eh, ¿qué pasó?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Los magos traidores se atrevieron a regresar para atacarnos, pero les dimos su merecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, vamos a comunicárselo a Taggart.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los magos ya estaban entrando a la torre. Rayson y Van Kadeth pronto se encontraron solos, sin saber qué hacer. En ese momento, Rayson observa una pequeña masa redonda sobrevolar la cabeza del elfo, llena de un ojo celeste que no parpadea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al punto, logra ver el suyo también, y le dice al elfo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eh... Van... tienes algo encima de ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El elfo mira hacia arriba, pero justo en ese instante la esfera se mueve y lo observa desde su espalda; cuando se vuelve a mirar al clérigo, el ojo retorna a su posición inicial como un reflejo. Van Kadeth no puede ver nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Un &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Contemplador&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. Tenemos uno cada uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Ah sí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí; pero son inofensivos. Nos lo ha puesto Gallager, para vigilarnos, por si acaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y recién me lo dices?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es que recién me he dado cuenta de esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van Kadeth sube rápidamente las escalinatas rumbo al interior de la torre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien. Si no me dices donde tienes el anillo tendré que buscarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Espera, espera; está bien. Quédate aquí que yo lo traigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo que lo traigo...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo tengo escondido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Dónde?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tú quédate aquí que ya vuelvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Quedarme aquí? ¿Estás loco? ¡Te acompaño!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson y Van Kadeth suben las escaleras rumbo a los pisos más altos de la torre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez la subida les cuesta una eternidad –subir aprisa es más difícil que bajar despacio, piensan–, y cuando estaban por echarse un descanso, encontraron –es decir, Rayson encontró– la entrada a la habitación del Mago Púrpura. Sólo que ésta se encontraba cerrada y resguardada por dos grandes individuos de ceño fruncido que vestían capas rojas. Esto no gustó nada a Rayson, y menos al elfo. De todas formas, ambos intentaron convencer a aquellos guardias:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Disculpe, ¿podría pasar a la habitación del Mago Púrpura?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nosotros somos los que lo trajimos de vuelta, somos sus amigos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Déjame a mí –dijo el elfo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Disculpe, nosotros venimos de muy lejos, del legendario templo del Sol y la Luna –en ese momento, Van Kadeth saca de su túnica el símbolo que calcara de aquel lugar lejano, quizás tanto en el espacio como en el tiempo–, y quisiéramos entrar sólo un momento, por favor...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez los inmensos guardias intercambiaron miradas. La vista de Van Kadeth y su símbolo grabado en carboncillo era elocuente, una invitación al repentino arte de la persuasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Está bien. Sólo porque provienen de un lugar fraterno y sagrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson alzo una ceja y miró incrédulo a Van Kadeth&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sólo ingresa uno de ustedes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio. Van Kadeth añadió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿La habitación tiene otra salida?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Muy bien. Rayson, puedes pasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson se guarda el comentario y espera a que le abran la puerta; apenas la separan lo suficiente como para que ingrese y luego la cierran de golpe; Van Kadeth no puede ver casi nada de su interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosferatus, entretanto, continúa cavando para tratar de encontrar algo más de la mujer que la relacione con su asesino, mientras un pequeño grupo de curiosos comienza a reunirse para observarlo, sin atreverse a preguntarle lo más mínimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson encuentra la habitación casi igual a como la dejara, con una pequeña diferencia: los candelabros han sido cambiados de lugar sobre la chimenea, y un par nuevo acaba de hacerles compañía, en el extremo derecho. Son candelabros negros, con una especie de resina pegajosa en su portavelas y un grabado en alto relieve de formas neblinosas que prefiguran una calavera. Al pie de éstos se encuentra un anillo, muy parecido al que dejara Rayson en la habitación. Rayson lo coge –siente un ligero estremecimiento– y toma también el anillo que escondiera, y a continuación se dirige a los pergaminos. Los extiende sobre la mesa, y hojea con cuidado. Arranca una hoja que considera útil, y examina los estantes en busca de algo que se le haya escapado. Encuentra una garra de Carrion Crawler –no recuerda haberla visto antes–, y también se la guarda consigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los guardias comienzan a impacientarse. Van Kadeth mismo les dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eh... ¿no creen que ya se está demorando mucho?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, tienes razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Golpean la puerta. Rayson, en medio de su búsqueda, se sobresalta como si lo hubieran galvanizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Clérigo, clérigo... salga ya...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson aparece a la segunda llamada. Evidentemente, no quiere levantar sospechas innecesarias, sobre todo si ya tiene lo que buscaba. Ambos anillos están en diferentes bolsillos de su túnica, y –piensa–, quizás podría burlar con ellos al elfo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Elfo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Sí...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo encontré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento se oye unos pasos y conversaciones de voces conocidas. Subiendo los escalones, Taggart, Elder y Gallager aparecen por todo lo alto, elegantes y algo más repuestos –sobre todo el Mago Púrpura–, y en una entusiasta puesta al día sobre algo muy serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y los viste tan reunidos?&lt;br /&gt;- Reunidos y como esperando alguna orden... te digo que estamos a las puertas de un ataque.&lt;br /&gt;- ¿Y los traidores?&lt;br /&gt;- Desaparecieron. Pero descuida, déjamelos a mí, yo sé cómo tratar a esa gente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson quiso apartarse lo más posible de la puerta, pero fue inútil: los tres lo vieron. Taggart los recibió con una sonrisa; Gallager y el Mago Púrpura, en cambio, le lanzaron miradas de infinita sospecha; y tanto Rayson como Van Kadeth acusaron el golpe, porque dieron media vuelta y sin decir palabra se alejaron por las escaleras hacia los pisos superiores.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6330383768407814480-2623188894329547692?l=minoseraseunavez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/feeds/2623188894329547692/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6330383768407814480&amp;postID=2623188894329547692' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/2623188894329547692'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/2623188894329547692'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/2009/04/el-mago-purpura-cuarta-parte-amigos-o.html' title='El Mago Púrpura. Cuarta Parte: ¿Amigos o Enemigos?'/><author><name>Minos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08336895657678597853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SfmsvGd51ZI/AAAAAAAAAFA/geLZSJasz-I/S220/Cesar+en+Clinica+Azul+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6330383768407814480.post-7286977347035430043</id><published>2009-04-29T16:07:00.000-07:00</published><updated>2009-05-02T03:47:30.093-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rol'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Clérigo de rol'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='guerrero de rol'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='guerrero torpe'/><title type='text'>El Mago Púrpura: Tercera Parte. El Misterio.</title><content type='html'>Elfo y clérigo estaban fuera de sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Ahora podremos cumplir nuestra sagrada misión! ¡Vamos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La portentosa figura comenzó a bajar las escaleras.&lt;br /&gt;Al principio, los magos de la torre hacían caso omiso de aquel mago que descendía alocadamente por las escaleras en medio de un halo brillante, seguido de dos figuras embelesadas; pero poco a poco comenzaron los murmullos y comentarios, y las palabras “ha vuelto”, y “¿no es él?” comenzaron a hacerse evidentes en los pasillos a medida que lo veían.&lt;br /&gt;Una vez en la entrada de la torre, el mago extendió sus brazos y les dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “¡Ahora, busquen a Nosferatus!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin pérdida de tiempo, Rayson y Van Kadeth echaron a correr por el pueblo en su búsqueda, completamente enajenados. Pero una vez lejos de él, recuperaron el sentido y se dieron cuenta de lo que estaban haciendo. No habían logrado hallar a Nosferatus, así es que decidieron regresar a donde se encontraba el Mago Púrpura. Van Kadeth, sin embargo, aminoró la marcha y siguió a Rayson a una prudente distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson halló al mago en una actitud más tranquila, como distraído con las cosas que ocurrían a su alrededor. Y había algo nuevo, una persona que estaba con él: un mago de mentón prominente y delgada barba, ojos azules y mirada inquisitiva. Al parecer, estaba tratando de orientar al Mago Púrpura, como si se tratara de un guía de la región.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué ha sucedido? –le preguntó al ver que se aproximaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, no sé muy bien lo que ocurrió –se apresuró a decir Rayson–, pero yo vi de pronto que el Mago Púrpura...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Acaso lo conoces?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eh... bueno... como conocerlo bien, no; pero, sí, digamos que lo he visto antes...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Este no es un buen lugar para hablar –interrumpió Rayson mientras miraba a ambos lados, buscando a Van Kadeth–; será mejor entrar a la Torre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mago le dio la razón, y comenzaron a subir las escalinatas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo soy Gallager, el amigo más cercano de Elder –dijo, mirándolo de reojo–, es decir, del Mago Púrpura; bueno, hubo un tiempo en que ciertos magos irresponsables hicieron destrozos en los cultivos del pueblo; entonces surgió una serie de revueltas entre nosotros respecto de la utilización de nuestros poderes. Como ya creo que sabe, el desbalance se debe a la gran Cuña que nos brinda toda la magia que tenemos; pues bien –acompañaba con el gesto y la mirada a un Mago Púrpura completamente absorto de todo lo que veía–, un grupo comenzó a protestar y pidió una especie de regulación a ese poder, algo así como un estatuto que nos rigiera. A esto siguió un año entero de discusiones acerca de quién debería hacer cumplir el estatuto, y surgieron los líderes, Taggart y el grupo rojo (Rayson recuerda a unos magos que tienen capas rojas), que más o menos comenzaron un período de paz. Pero como los magos realizaban sus investigaciones sobre los más difíciles secretos de la magia, no tardaron en confrontar escuelas opuestas, y de ahí pasaron a las filosofías opuestas, y hace poco más de un mes surgió una serie de incidentes como explosiones y conjuros mal ejecutados que tenían un carácter de conspiración más que de accidente. Los magos rojos estuvieron muy preocupados, ya que ellos eran las víctimas en casi todos los casos, pero nunca se pudo comprobar algún sabotaje o mala intención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A este punto habían llegado a una habitación de puerta oscura. El mago extrajo de su túnica una llave, abrió un cerrojo, y entró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pase. Es la habitación de mi amigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un ambiente cargado –como si nadie hubiera estado ahí en días– los recibió al ingresar. El cuarto era grande, pero estaba ocupado por una gran mesa, una chimenea sin uso y muchos estantes a todo lo largo de las paredes libres, con innumerables frascos. En un estante bajo se encontraban varios rollos de pergaminos. La mesa era de madera oscura, firme, y estaba vacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí, Rayson le explicó, con toda calma, cómo había surgido el Mago Púrpura, su aventura en el futuro, y la forma en que habían llegado al pasado. Le confirmó que Elder había sido arrojado por los hombres lagarto al fondo del lago. Su amigo escuchaba atentamente. Para Elder, en cambio, todo parecía serle nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien. Te agradezco, ahora que me has contado lo sucedido, Rayson, noble clérigo. Realmente, has salvado la Torre. Estamos en deuda contigo. Ahora, si no te importa, vamos a comunicarle a Taggart lo sucedido. Puedes esperar aquí, no tardaremos.&lt;br /&gt;Y salieron de la habitación.&lt;br /&gt;Se hizo el silencio. Rayson aprovechó la oportunidad para investigar. Encontró que casi todos los frascos contenían líquidos de extraños colores y olores, y los rollos de pergaminos hablaban de oscuros hechizos, la mayoría de ellos incomprensibles. De pronto, pensó en el anillo. Quizás sería mejor esconderlo hasta después, se dijo, quizás no sea conveniente que lo encuentren con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo dejó detrás de un candelabro, sobre la chimenea, justo en el momento en que la puerta se abría y Elder y Gallager ingresaban a la habitación, seguidos de Taggart. Los dos primeros parecían haber conversado mucho, porque estaban riendo y se gastaban bromas como amigos de toda la vida. Taggart está muy complacido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Gracias, Rayson, por haber traído de vuelta a nuestro amigo –le dio unas palmadas en la espalda–. Venceremos a esos magos traidores, pierde cuidado. Sin embargo, para su seguridad, te sugiero a ti y a tus amigos que no abandonen el pueblo. Los alrededores se han vuelto muy peligrosos, como me acaban de comunicar, y por otro lado, quiero que se consideren nuestros huéspedes por tiempo indefinido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson se le queda mirando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Cualquier cosa que quieran comunicarme, pueden visitarme a mi cuartel, en el piso más alto, o comunicarse con Gallager.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien. Tengo asuntos urgentes que atender, gracias nuevamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y se retiró de la habitación, acompañado por Elder, el Mago Púrpura.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6330383768407814480-7286977347035430043?l=minoseraseunavez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/feeds/7286977347035430043/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6330383768407814480&amp;postID=7286977347035430043' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/7286977347035430043'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/7286977347035430043'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/2009/04/el-mago-purpura-tercera-parte-el.html' title='El Mago Púrpura: Tercera Parte. El Misterio.'/><author><name>Minos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08336895657678597853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SfmsvGd51ZI/AAAAAAAAAFA/geLZSJasz-I/S220/Cesar+en+Clinica+Azul+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6330383768407814480.post-2879058628731181658</id><published>2008-06-24T18:25:00.000-07:00</published><updated>2009-05-04T09:17:53.008-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rol'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mago'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='clérigo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='invocación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='guerrero tonto'/><title type='text'>El Mago Púrpura: Segunda Parte, la Invocación</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;a href="http://picasaweb.google.com/anglasrabines/EraseUnaVez/photo?authkey=Xmaum5UFr2I#5215626724502633298"&gt;http://picasaweb.google.com/anglasrabines/EraseUnaVez/photo?authkey=Xmaum5UFr2I#5215626724502633298&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;En ese momento Rayson levanta la vista y ve entrar al elfo Van Kadeth quien, sin mirar al clérigo, se pone a buscar en los estantes. Su aguda vista recae en un libro que dice: “Anillos Mágicos”. Inmediatamente lo lleva a una de las mesas de la inmensa biblioteca. Rayson lo observa leer. Está a dos mesas de distancia, y ha adoptado una actitud reservada y algo alegre. Es imposible para Rayson saber de qué trata el libro que lee el elfo. Abandona la idea de aproximarse y continúa leyendo su libro. Cuando levanta la cabeza observa a Nosferatus al fondo, con el ceño fruncido, descifrando un escrito que tal vez se encuentre en dracónico. A continuación, observa al elfo que deja el volumen en su estante y se sienta frente a él en la mesa de madera:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Muy bien Rayson. ¿Puedes mostrarme el anillo que te di?&lt;br /&gt;- Mmmmm.... ¿para qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van Kadeth se le queda mirando. Evidentemente, un cierto tufillo de desconfianza comenzaba a rondar por la biblioteca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Vas a invocar al Mago Púrpura?&lt;br /&gt;- Todavía no; quiero averiguar ciertas cosas...&lt;br /&gt;- ¿Qué cosas?&lt;br /&gt;- Ciertas cosas, ya te las explicaré después...&lt;br /&gt;- Mientras tanto, quisiera ver el anillo...&lt;br /&gt;- ¿Para qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nueva mirada torva. Al fondo, Nosferatus enterraba los ojos en unos libros tan gruesos como polvosos. La biblioteca saltó con un sonoro estornudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si no lo vas a usar como dijo el mago, ¿para qué lo tienes? Yo quiero averiguar si posee algún poder, según he leído, pero para eso tengo que fijarme.&lt;br /&gt;- Lo podemos hacer después, pierde cuidado; primero tenemos que conocer más a fondo lo que sucede aquí.&lt;br /&gt;- Bien.&lt;br /&gt;- Bien.&lt;br /&gt;- ...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosferatus acababa de dejar la biblioteca, con su armadura emitiendo un sonido lejano y celeste. Rayson y Van Kadeth lo observan, intrigados por su nueva adquisición. El elfo se pregunta cómo se las ingeniará Nosferatus en lo sucesivo para pasar inadvertido, ya que su porte prácticamente se ha triplicado; de un primer vistazo preliminar, calcula que su silueta se podría ver cómodamente a setecientos metros de distancia. Rayson tampoco lo entiende, a juzgar por su expresión. Pero al fin y al cabo –piensan los dos–, se trata de Nosferatus. Uno nunca sabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson abandona la biblioteca y explora los corredores superiores de la Torre. El mediodía ilumina completamente sus paredes de piedra lustrosa. Observa con comodidad el panorama agrícola que se extiende a todo lo ancho de la llanura, y a unas figuras como gusanos gigantes arar la tierra como si estuvieran domesticados. Al deambular por los corredores se da cuenta del lujo que tienen las vestiduras de todos los magos, y de su poco interés por los advenedizos o forasteros. Nosferatus también deja la biblioteca, y después de revisar los pisos superiores, observa también a los gusanos gigantes y decide investigar directamente en el pueblo. Mientras camina por los senderos asentados y observa a los aldeanos en sus habituales ocupaciones, la armadura le “sugiere” que vaya a investigar la montaña en donde encontraron a los hombres lagarto. Nosferatus asciende por la ladera que da al pueblo, y encuentra rastros de botas muy finas entremezcladas con pisadas de reptil, que de pronto se encuentran en un lugar donde todo luce negro y partido. Nosferatus comprueba que en ese lugar se ha librado una gran batalla. De regreso al pueblo recuerda –o la armadura le hace recordar– acerca de la joven que fue asesinada, y pregunta por ella. Encuentra su casa, y su vecino le explica que ella fue muerta por muchos tajos caóticos dados por algún guerrero. Sin embargo, nadie del pueblo pudo haberlo hecho porque la amaban mucho y por otra parte los magos de la Torre no saben mucho de espadas. Encuentra algunos frascos con líquidos naranjas, semejantes al veneno de las setas y de la araña gigante, mientras el vecino sigue hablándole acerca de su amistad con el Mago Púrpura; éste la había frecuentado últimamente muy seguido, al parecer para tratar temas que conocía la druida. Le dice que ella era quien había domesticado a las orugas carroñeras en una labor paciente y abnegada, y que ahora las aprovechaban para la agricultura, con excelentes resultados. Nosferatus termina de inspeccionar la casa y le pregunta en dónde la han enterrado. El vecino le señala una colina soñolienta que destaca en los arrabales del pueblo. Nosferatus se despide de aquel hombre y se dirige sin demora rumbo a aquella colina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson continúa discutiendo con Van Kadeth en la biblioteca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien. ¿Has averiguado algo acerca de él?&lt;br /&gt;- Más o menos.&lt;br /&gt;- ¿Vas a invocarlo?&lt;br /&gt;- Aún no.&lt;br /&gt;- ¿Por qué?&lt;br /&gt;- Quiero averiguar algo...&lt;br /&gt;- ¿Qué cosa?&lt;br /&gt;- Algo más sobre el Mago Púrpura...&lt;br /&gt;- ¿Cómo qué?&lt;br /&gt;- No lo sé; si es de fiar...&lt;br /&gt;- ¿Y el anillo?&lt;br /&gt;- Yo lo tengo...&lt;br /&gt;- ¿No vas a averiguar nada sobre él?&lt;br /&gt;- Por el momento no...&lt;br /&gt;- ¿Entonces para qué te sirve, si no lo vas a usar?&lt;br /&gt;- Para invocar al Mago Púrpura.&lt;br /&gt;- Bueno pues, invócalo ya...&lt;br /&gt;- No, es que aún no lo quiero hacer...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio. Dos grandes magos con capas azules se cruzaron con ellos y los obligaron a interrumpir la conversación. Rayson hizo un gesto con las manos y se levantó de la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Está bien –dijo Rayson–. Voy a invocar al mago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van Kadeth respiró hondo. Por fin se iba a descubrir si podía hacerlo.&lt;br /&gt;Rayson sacó el anillo de donde lo tenía escondido, y se concentró. Inmediatamente su cuerpo comenzó a emitir un brillo rojo intenso y le pareció que su mente explotaba y se expandía hasta los confines del universo. Sea porque estaba en la torre, sea porque ya estaba de mejor ánimo, lo cierto es que el conjuro de invocación funcionó perfectamente: una forma humana llenó la desierta biblioteca, visible tanto para el elfo como para el clérigo, y comenzó a ganar volumen lentamente, mirando a su alrededor. Emanaba una fuerza irresistible. Al principio se le veían sólo los huesos; luego, los músculos, la piel, y finalmente la ropa, y el elfo vio con sorpresa que se trataba sin duda alguna del cuerpo que dejara en el fondo del lago: el Mago Púrpura, tal como lo recordaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inmediatamente, un halo brillante emanó de él como en una explosión, y abarcó a ambos. Rayson y Van Kadeth se sintieron conmovidos, como si estuvieran a punto de cumplir una hazaña divina:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Al fin! ¡He vuelto! ¡He vuelto!&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6330383768407814480-2879058628731181658?l=minoseraseunavez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/feeds/2879058628731181658/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6330383768407814480&amp;postID=2879058628731181658' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/2879058628731181658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/2879058628731181658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/2008/06/el-mago-prpura-segunda-parte-la.html' title='El Mago Púrpura: Segunda Parte, la Invocación'/><author><name>Minos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08336895657678597853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SfmsvGd51ZI/AAAAAAAAAFA/geLZSJasz-I/S220/Cesar+en+Clinica+Azul+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6330383768407814480.post-9124739153290581848</id><published>2008-06-12T17:01:00.000-07:00</published><updated>2009-05-04T09:17:15.170-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rol'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='purpura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mago'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>El Mago Púrpura (1ra parte)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Rayson y Nosferatus, clérigo y guerrero respectivamente, son atraídos por rumores acerca de una plaga de setas que están contaminando el Valle del Río. Camino al valle, el clérigo reconoce que se trata de setas anaranjadas, las cuales había visto antes, hace muchos años, de manos de su maestro. El guerrero, en cambio, no reconoce su peligro, y se come una de ellas justo cuando Rayson le estaba explicando sus propiedades venenosas. A pesar de ello, Nosferatus sólo siente un ligero y efímero dolor de estómago, tras lo cual ambos -entre nuevos atisbos del clérigo y tropezones del guerrero-, descienden hasta el interior del valle. Ahí se encuentran con los aldeanos, que le confirman el rumor, y les piden su ayuda. Ellos ya habían rastreado el origen de aquellas setas, y los guían –cruzando un bello puente de piedra- al otro lado del valle, en donde se alzaba un pequeño montículo anaranjado, bajo la sombra de unos árboles, lleno de setas del mismo color. Rayson y Nosferatus estaban pensando qué hacer con ellas, cuando apareció un sujeto encapuchado que había venido descendiendo con suma cautela desde lo alto de la montaña boscosa para hacer una aparición espectacular: el elfo Van Kadeth había sido comisionado por Silvan, rey de los elfos, para ventilar un asunto de fronteras entre humanos y elfos, que se había tenido descuidado desde hacía varios cientos de años debido principalmente a otras prioridades respecto de sus fronteras y enemigos más al norte, y había recibido la orden expresa de no dejar que los humanos se apoderen de la montaña Blanca, por la que él había descendido. Su carácter áspero y tajante hace que las relaciones iniciales con Rayson y Nosferatus no sean de las más adecuadas, y pronto se pone al tanto de lo que sucede en el valle. Por si fuera poco aparece a continuación su perro élfico, semejante a un siberiano. En ese preciso instante surge un Carrion Crawler (oruga carroñera) que ataca por sorpresa a los aventureros, dejando paralizado al guerrero, que cae al suelo. El clérigo hace lo posible por contragolpear, pero el elfo da cuenta de la oruga antes de que Rayson pueda hacer otro ataque. Inmediatamente ordena al jefe de la aldea que reúna a sus hombres más fornidos para que caven un agujero en el centro del montículo. La tarea les lleva toda la tarde y la noche de aquel día, tras lo cual deciden acampar cerca de los trabajos. Casi a medianoche llegan a descubrir el portal de lo que parece ser un templo antiguo, abandonado por aquel pueblo. Rayson y Van Kadeth descienden por unas escaleras hasta donde habían llegado las excavaciones, y descubren toda una entrada en forma de arco, con inscripciones en quenya y dracónico que hablan acerca del gran poder de los clérigos del Valle Sagrado, debido a su antigua alianza con dragones rojos y blancos, por lo cual habían recibido grandes dones de protección, y que su religión del Día y la Noche, el Sol y la Luna, se iba a expandir por doquier. El túnel excavado termina en las inmensas raíces de un árbol que les impide el paso. Un segundo Carrion Crawler surge de un costado de las raíces y ataca al elfo y al clérigo, pero ambos lo ponen rápidamente fuera de combate. En ese momento, y al fijar la vista en las raíces, Rayson comienza a tener visiones de personas combatiendo, espíritus de los antiguos habitantes de aquel templo. La impresión le ocasiona un ataque de locura, y sale corriendo hasta las escaleras; tiene que esperar hasta sobreponerse a la angustia que le ocasiona observar por primera vez a espíritus combatiendo en lo que parece ser su última batalla; se logra calmar cuando sale del agujero, pero las visiones comienzan a hacerse más fuertes a medida que anochece. Van Kadeth, al verlo así, ordena a dos campesinos que lo arrojen a una de las tiendas del campamento, y una vez adentro lo ata de manos y pies. El clérigo, en su peor ataque de locura, yace panza abajo, amordazado, y con las manos y pies atados por encima del suelo. Van Kadeth, fuera de la tienda, prende una fogata y vigila el agujero. Escucha los forcejeos infructuosos del clérigo para intentar liberarse, pero no le hace caso. &lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5211151783597608018" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SFG67_P6jFI/AAAAAAAAAAM/ZyP9wB7GOAY/s320/Dibujo.JPG" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Casi de madrugada, Rayson logra por fin recuperarse de su locura. Van Kadeth ingresa a la tienda y, una vez comprobado el estado del clérigo, lo desata. Algo más tranquilo, desciende por el agujero y avanza hasta llegar a las inmensas raíces, que ahora –con la tierra despejada- parece ser el atrio principal del templo perdido; Rayson logra establecer contacto con las personas que pelean, y uno de ellos le dice que han sido asaltados por sorpresa por humanoides, orcos y hombres lagarto, y que si quieren conseguir una buena ayuda que busquen a su amigo, el Mago Púrpura, que él sabrá qué hacer para evitar el desastre. Luego de contarle al elfo semejantes impresiones, Rayson descubre un libro muy gordo que encontró en lo que parecía ser el altar del templo, recientemente despejado.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Nosferatus, por otra parte, en su sueño inducido por el veneno de las setas y el aguijón paralizante del Carrion Crawler, observa a una bella figura femenina advertirle acerca del Mago Púrpura, como un enemigo y un traidor para los magos de su estirpe, y que por todos los medios evite que vuelva a tomar cuerpo para continuar con su locura; y que trate de encontrarse con ella después de esto, con lo cual prolongaría la Edad de los Clérigos y los Magos de la Torre. Nosferatus duerme con aquella visión durante toda la noche, y al día siguiente descubre que sus monedas de oro han desaparecido. Le queda sin embargo la visión de la bella mujer y su advertencia final: el Mago Púrpura tiene la habilidad de captar los pensamientos de las personas, con lo cual sería necio intentar traicionarlo teniéndolo a él observando. Debido a esto, cuando Nosferatus despertó no dijo nada acerca del sueño que había tenido, para no incrementar las posibilidades de que aquel mago los descubriera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ajenos a estos predicamentos, Rayson y Van Kadeth fueron a preguntar por el Mago Púrpura, pero nadie sabía nada de él; tuvieron que buscar a la persona más anciana de todas, una viejecita a la que apenas se le notaban los ojos, y que dijo entre farfullos que su tumba yacía olvidada en una cabaña situada muy al norte, como a día y medio si se iba a pie. Esto confirmaba la visión que había tenido Rayson de la cabaña, mientras hablaba con los espíritus, acerca de una tumba que se ubicaba exactamente al norte. Luego de un buen desayuno, se apertrecharon bien y comenzaron la marcha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viaje fue inusualmente tranquilo, tras dejar varias colinas adornadas con matojos silvestres, consiguieron hallar la cabaña que les dijera la anciana: una construcción pintorescamente situada en medio de la pendiente de una montaña, con árboles prodigándole abundante sombra y bienestar. A medida que se aproximaban, el aspecto de la cabaña llamaba la atención por lo bien cuidado a pesar de que se trataba –según se les había dicho- de una tumba olvidada. La puerta se desplomó sobre sus goznes, y ahí, en medio de lo que debía ser la sala, se encontró un féretro de mármol blanco, cruzado de ramas y hojas caídas. El clérigo se adelantó y comenzó a tratar de comunicarse con el mago. El elfo creyó ver algo fuera de la cabaña. Rayson tuvo que concentrarse para lograr el contacto, y finalmente lo consiguio: una figura clara como un fantasma apareció ante la vista de todos y dijo:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;- ¿Quién me ha llamado?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Rayson tragó saliva y le explicó que eran amigos y que deseaban que les ayudase a salvar al templo; el mago los observó uno por uno, y recién entonces comenzó a contarles su historia: él había sido asesinado por los hombres lagarto porque estaba en contra de ellos y de su intento de apoderarse del templo de los clérigos; para poder ayudarlos, les dijo, tendría que hacerlos retroceder en el tiempo hasta el momento en que él había sido muerto, para que el clérigo, con cualquier objeto tomado de su cuerpo, pudiera traerlo nuevamente a la vida. Ahora sí que le pareció al elfo ver algo grande y con muchas patas moverse entre los árboles de la montaña. Nosferatus, entretanto, estaba con la mente en otra parte. Sin embargo, mientras continuaba la conversación con el clérigo, el mago iba prestando cada vez más atención a ese aparentemente estúpido e inofensivo guerrero. Pero no hubo tiempo para más reflexiones: una araña gigante hizo su aparición por la puerta, golpeándola con un terrible estruendo. El clérigo perdió la concentración y la imagen del mago desapareció, y a continuación Rayson y Van Kadeth le propinaron golpes por todos los ángulos posibles. Afortunadamente la araña era demasiado grande para pasar por la puerta, y sólo estuvo tratando de herir mortalmente a Nosferatus –que se encontraba detrás de sus amigos, pensando en Dios sabe qué-, hasta caer al suelo vencida por el clérigo y el elfo. Sin embargo, en el fragor del combate, la araña había conseguido partir por la mitad las armaduras de Rayson y Nosferatus. Sin pérdida de tiempo, Van Kadeth tomó uno de los colmillos y se guardó el veneno en un frasco especialmente preparado, mientras Rayson volvía a llamar al mago. Ante la aparición de una segunda araña gigante a lo lejos, pero que ya descendía por la pendiente a toda carrera hacia la cabaña, Rayson se volvió al mago para encontrarse con éste que les gritaba: “¡rápido, aproxímense!”, y en dos movimientos de brazos alzó un viento que los encerró en los más terribles episodios del pasado y el futuro, y antes de que llegara la araña desaparecieron de aquel mundo, con la última imagen del mago mirando con terrible incertidumbre al rostro impávido e impenetrable de Nosferatus.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Los tres aventureros –y el perro élfico, que había estado cerca de la escena- aparecieron en el aire, a dos metros sobre la superficie de un lago. Al caer, Van Kadeth y Nosferatus se comenzaron a hundir, no tanto por el agua helada sino por la impresión que habían tenido que soportar ante aquel hechizo. Por lo tanto, una vez en el agua, Rayson buscó a Nosferatus y el perro élfico a su amo; Rayson tuvo más dificultades para llevarlo a la superficie, debido a su peso, mientras que el perro ya conseguía que Van Kadeth se reanimara mientras lo jalaba hacia la superficie. Casi al borde de la asfixia, Rayson consigue sacar la cabeza y respirar una bocanada de aire, sólo para ver cómo el elfo ya le había sacado ventaja y se dirigía hacia la orilla pero por la margen izquierda, debido a que la derecha estaba ocupada por una veintena de criaturas que nunca había visto, pero que por los relatos del mago no tuvo dificultad en reconocerlos como los hombres lagarto, de brazos y piernas fornidas y movimientos bruscos. A pesar de que tanto perro como elfo iban alejándose de aquellos reptiles y trataban de asomar lo menos posible, a Rayson no se le ocurrió mejor idea que llamar por su nombre al&lt;br /&gt;elfo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Van!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inmediatamente, dos de los hombres lagarto se volvieron hacia el lago y alargaron sus lenguas bífidas, buscando el origen de aquel grito; otros dos señalaron a Rayson y comenzaron a correr por la orilla para darles alcance. Apenas salieron, perro y elfo subieron a la pendiente de la montaña que flanqueaba esa parte del lago, hasta perderse de vista. Desde un árbol, Van Kadeth observa cómo los hombres lagarto se agolpan en torno a la margen opuesta del lago, a unos trescientos metros de su posición. Aparentemente están cargando una persona vestida con una fina túnica y, después de hacer vaivén con su cuerpo inerte, lo envían al fondo del lago. El elfo, con su aguda vista, reconoce que la túnica de aquel hombre es púrpura. Rayson y Nosferatus salieron del lago para ser atacados por los hombres lagarto; dos lanzas hirieron gravemente a Rayson justo cuando Nosferatus recuperaba el sentido. Al comprender la situación, se echa al clérigo a la espalda y escapa a toda velocidad hacia la montaña boscosa. El elfo cae sobre los perseguidores desde su posición privilegiada, en forma oblicua, con tan buena suerte que les clava sus espadas. Una vez más tranquilos y con el cuerpo de Rayson reposando en el suelo, Van Kadeth y Nosferatus observan cómo los hombres lagarto dispersos por el lago comienzan a reunirse. Luego, exploran el horizonte con sus cabezas y sus lenguas bífidas, y después desaparecen lenta y despreocupadamente.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Con suma precaución, el elfo llega hasta el borde del lago, en la orilla opuesta donde arrojaron al sujeto, mientras el clérigo, ya vuelto en sí, le hace una curación a Nosferatus y luego a sí mismo, y los acompaña a la orilla. El elfo se zambulle en el agua helada, no sin ordenarles firmemente que esperen allí. Sin embargo, Nosferatus observa a un hombre lagarto escondido detrás de un árbol. Conversa con Rayson y deciden atacarlo por la espalda, para lo cual rodean un amplio sector de la montaña. El elfo llega sin dificultad hasta donde se encuentra el cuerpo, comprueba que efectivamente sus vestimentas eran de color púrpura, le quita los anillos y brazaletes de sus dedos y muñecas, y regresa a la superficie. El perro, entretanto, permanece atento con su cabeza fuera de la mochila. Rayson y Nosferatus encuentran a otro hombre lagarto escondido, con su lengua bífida que explora constantemente el medio ambiente, mientras el otro esparce un polvo amarillo claro en la orilla del lago por donde debería salir el elfo. Esta acción, sin embargo, queda oculta tanto para Rayson como para Nosferatus. Van Kadeth sale del lago y percibe algo extraño en la actitud de su perro; entonces los hombres lagarto deciden atacar al elfo y se abalanzan sobre él; pero uno de ellos pronto comienza a caminar como mareado. Rayson y Nosferatus a su vez los intentan atacar por la espalda; pero apenas el guerrero ingresa a la orilla experimenta un sueño irresistible; Rayson trata de sacarlo de ahí, pero recién lo logra al tercer intento; entretanto el elfo acaba con uno de sus enemigos, mientras el otro cae al suelo casi completamente dormido y es presa fácil de Nosferatus. Los guerreros y el clérigo investigan la arena y finalmente deducen que se trata de un polvo para dormir. Como es difícil de separar, Van Kadeth se guarda un puñado de la arena mezclada con el polvo en otro frasquito. El paisaje se encuentra finalmente limpio y despejado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez pasado el peligro, Van Kadeth le dice a Rayson:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien. Aquí tienes un anillo que he logrado sacar de lo que parece ser el cuerpo del Mago Púrpura... intenta invocarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson toma el anillo dorado, y se concentra... pero sin resultado. Se aparta del elfo y cierra los ojos con fuerza, pero no ocurre nada. Por una tercera vez, aprieta en sus manos el precioso anillo y envía una súplica a su dios, pero parece que, o éste está sordo, o las ropas mojadas están comenzando a estorbarle. Deduce que es por el frío que su concentración está debilitada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;amp;&amp;amp;&amp;amp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de casi cuatro horas en que se dedican a secar su ropa –ondeándola al viento-, observan a un campesino que desciende por la montaña del norte (aquella en la que se escondió el elfo). Van Kadeth inmediatamente se oculta entre los árboles y lo observa. Es un hombre pequeño y rubicundo, con una gran cesta y varios odres que le cuelgan de los costados. Saluda a los otros dos con un “¡salve, peregrinos!; ¿qué los trae por aquí, a regiones infestadas de criaturas?” Rayson, con su acostumbrada diplomacia, le explica que estaban de paso por aquellas tierras, a lo que el campesino les responde: “¡Vaya! Entonces necesitan de la protección de nuestro pueblo; por fortuna está muy cerca, pasando esta montaña; pero, si fueran tan amables... yo soy un humilde recolector, y a veces me aventuro por estas regiones donde no se atreven mis otros compañeros y aunque es un poco peligroso, aquí consigo los mejores pinos de la región... ¿podrían ayudarme a recolectar algunos, para terminar mi faena y poder regresar temprano a casa?”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Rayson y Nosferatus se miran y deciden ayudarlo. El elfo, entretanto, observa cómo dos hombres lagarto están aproximándose a su escondite guiándose por el olfato. Algo extrañado –porque sus ropas estaban recién lavadas y secas–, deduce que lo siguen debido al polvo que lleva. Así es que deja caer el frasquito, y aprovecha la ocasión para eliminar a uno de ellos. El otro –lo observa de lejos– está tratando de interceptar al trío que asciende por la montaña. Justo cuando éstos llegan a la cima, se oye un rugido de pelea y el campesino dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Un asalto! ¡Y es un hombre lagarto el forajido, al parecer! ¡Pobre hombre!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson y Nosferatus reconocen al elfo entre los árboles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Vamos muchachos, alejémonos, ni piensen en ayudarlo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson y Nosferatus le dan la razón y siguen montaña abajo, rumbo al pueblo. Mientras observan la impresionante vista de una llanura con un pequeño pueblo al fondo y una inmensa torre oscura que destaca sobre el cielo, el campesino les recoge los cestos de las manos y les dice: “estamos un poco preocupados, debido a que ha ocurrido un asesinato hace dos días, nuestra druida nada menos, y parece que es por un grupo disidente de los magos de la Torre, sí, la enorme construcción que está allá. Las leyendas dicen que no fue hecha por mortales, y que cobija toda la magia conocida. Por cierto, hay un mago que ha desaparecido hace poco... ¿Habrán visto a una persona vestida de púrpura?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ni Rayson ni Nosferatus lo habían visto –pues era verdad, estaban de espaldas cuando su cuerpo fue arrojado al lago–, y prefirieron no explicarle de dónde venían por temor a complicar su situación; le dijeron simplemente que no lo habían visto y más bien trataron de tirar de la lengua del campesino para averiguar todo lo posible acerca de la secta disidente de los magos; al parecer se trataba de traidores al Código de Honor de los magos de la Torre, y que para mayores detalles que fueran a conversar con el líder de todos ellos, Taggart el Mago, y que gracias por el favor de ayudarle a recolectar sus pinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿No tendrán alguna armadura, esos magos? –preguntó Nosferatus, algo más animado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueeno –dijo el campesino, mientras miraba el sendero– de seguro que sí, porque nuestros magos dicen que tienen de todo... cómo será... bien, me tengo que ir, ¡adiós, gracias, y hasta la próxima... vayan por allá!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van Kadeth, algo retrasado por la pelea, alcanza la cima de la montaña y llega a ver cómo Rayson y Nosferatus ingresan en la inmensa torre. Taggart, por su parte, explica a los recién llegados que sospechan de una conspiración de tres magos que ha tenido algo que ver con la muerte de la druida y la desaparición del Mago Púrpura, que según dicen sus amigos, estaba tras la pista de los traidores. Les dice que ésta es una torre construida sobre la base de una gigantesca energía mágica conocida con el nombre de Cuña; cada quinientos años surge una cuña y paulatinamente va desapareciendo. “Esta es la tercera cuña, y estamos en el octavo año desde que ella surgió; nosotros, los Magos de la Torre, velamos para que su poder sea bien utilizado, y protegemos a los indefensos de los poderes malignos que tratan de someterlos.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rayson pregunta por el origen de la cuña, pero Taggart le responde que nadie sabe cómo surgió; solamente la conocen por los escritos de los antiguos magos que vivieron en las cuñas anteriores y las describieron. El clérigo observa entonces una extraña silueta que impregna todas las paredes de la torre, celestial, intangible. Nosferatus no advierte nada, en parte porque es un guerrero y en parte porque quiere encontrar una nueva armadura. El elfo ingresa a la torre y no tarda en encontrarlos. Taggart también conoce al elfo, aunque sólo le dirige una mirada. Ante el pedido del guerrero, el mago los conduce a un piso más arriba, y después de caminar por un corredor amplio y bien iluminado, se detienen frente a una puerta metálica. Taggart la abre con una llave que rechina en la cerradura, y finalmente todos ingresan a un cuarto que hace poco estaba en penumbras –de hecho, las antorchas parecen haberse encendido apenas se abre la puerta–, en donde descansan, a buena distancia una de otra, tres enormes armaduras doradas. Taggart le dice que escoja la que más le guste, y Nosferatus escoge la más notoria, una bellísima armadura ceremonial de color dorado intenso. La sujeta –es mucho más ligera de lo que parece– y se la lleva por el corredor, mientras Taggart recibe un mensaje de su vasallo y se despide de ellos; les aconseja que no se alejen de la torre ni del pueblo, y que cualquier cosa que quieran saber, que le consulten, que sus aposentos se encuentran en uno de los pisos altos de la torre.&lt;br /&gt;Rayson se despide del mago y por los pasillos pregunta si existe una biblioteca. Van kadeth en cambio lo persigue y le pide que le diga dónde puede encontrar información acerca de objetos mágicos; Taggart le dice que los objetos mágicos son ahora muy comunes en la Torre, debido a que se vive un frenesí de magia incontenible, y le da las señas de la biblioteca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Vas a invocar al mago? –le inquiere Van Kadeth, una vez solos.&lt;br /&gt;- Todavía no.&lt;br /&gt;- ¿Por qué no?&lt;br /&gt;- ...porque quiero averiguar algo...&lt;br /&gt;- ¿Qué?&lt;br /&gt;- No lo sé...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van Kadeth, al ver la indecisión de Rayson, lo deja y se va a recorrer la torre. Nosferatus, en medio del pasillo, opta por ponerse la armadura. Inmediatamente percibe un sonidito cuando se mueve –aunque sea un poco–, que aumenta de intensidad a medida que se pone a caminar. Mientras tanto Rayson llega a la biblioteca y se pone a fatigar volúmenes acerca de la antigua historia de los magos y su cultura; a continuación entra Nosferatus en actitud desafiante con su gran armadura dorada emitiendo un sonido como de voces e instrumentos que invitan a la reflexión, y se pone a inspeccionar los estantes más alejados, como si supiera de antemano dónde hallar lo que está buscando. Rayson hojea otro libro y encuentra algo más de la historia de las cuñas: éstas desaparecen muy lentamente, y una vez que ha ocurrido esto, en algún otro lugar del mundo surge una nueva cuña, que dura más o menos quinientos años. Sólo pueden ser vistas por gente mágica o piadosa, y en las otras dos cuñas ha prevalecido el equilibrio y la sensatez en el uso de sus poderes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;CONTINUARÁ&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6330383768407814480-9124739153290581848?l=minoseraseunavez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/feeds/9124739153290581848/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6330383768407814480&amp;postID=9124739153290581848' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/9124739153290581848'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/9124739153290581848'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/2008/06/el-mago-prpura-1ra-parte.html' title='El Mago Púrpura (1ra parte)'/><author><name>Minos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08336895657678597853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SfmsvGd51ZI/AAAAAAAAAFA/geLZSJasz-I/S220/Cesar+en+Clinica+Azul+2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SFG67_P6jFI/AAAAAAAAAAM/ZyP9wB7GOAY/s72-c/Dibujo.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6330383768407814480.post-4770619677860170267</id><published>2008-06-12T16:54:00.001-07:00</published><updated>2009-05-04T09:16:06.696-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='César Augusto Anglas Rabines'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='locutor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cirujano dentista'/><title type='text'>Saludos a todos</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Hola. Mi nombre es César Anglas. Mi intención con este blog es llevar entretenimiento a todos los que aman las historias, no solamente a los que juegan rol (que quizás se sientan más identificados con los relatos) sino también para los asiduos lectores, cinéfilos, y por qué no, melómanos. Con suerte, encontrarán algo que les agrade.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si tienen alguna consulta, pueden enviarme sus dudas, o comentarios, a través de este medio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;César Anglas (Minos).&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6330383768407814480-4770619677860170267?l=minoseraseunavez.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/feeds/4770619677860170267/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6330383768407814480&amp;postID=4770619677860170267' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/4770619677860170267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6330383768407814480/posts/default/4770619677860170267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://minoseraseunavez.blogspot.com/2008/06/saludo-todos.html' title='Saludos a todos'/><author><name>Minos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08336895657678597853</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_TEvXNMQUlgE/SfmsvGd51ZI/AAAAAAAAAFA/geLZSJasz-I/S220/Cesar+en+Clinica+Azul+2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
